Marco Antonio “El Bolo” Flores


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El viernes de la semana pasada falleció Marco Antonio Flores, una persona a quien tuve la oportunidad de conocer por medio de sus libros, sumado a la descripción que hacían personas que efectivamente lo conocieron en una época de su vida o que tuvieron la oportunidad de convivir con él en diferentes lugares y épocas. Saber de él a través de sus libros, sus columnas y presentaciones, me permitieron reconocer la profundidad del contenido de sus obras, así como sus apreciaciones sobre determinados aspectos de la política del país.

Juan José Narciso Chúa


En las presentaciones a las que asistí pude hablar con él en dos oportunidades y en ambas al abordarlo aunque fue solícito, se encontraba en la presión del evento. Sin embargo, una vez lo encontré en una agencia bancaria y ambos estábamos solos, nuevamente me acerqué y pude entablar una conversación y pude comentarle mi gusto por su libro “Los Compañeros”, especialmente me había impresionado el capítulo “Tatiana”, mencionándole que este capítulo me había parecido sublime, no solo en cuanto a la relación sentimental que describía en el mismo, salpicada por cuestiones mundanas, que le daban el carácter propio de su escribir desgarbado e irreverente. Al inicio se mostró sorprendido de mi comentario y luego lo noté sonriente e interesado y me dijo “Maestro, entonces usted sí leyó mi libro”, luego platicamos de otras cosas, me regaló una revista de literatura, la cual me firmó y me sentí complacido.

No puedo dejar de mencionar que cuando leí “Los Compañeros”, me quedé sumamente impresionado por la forma y el contenido de la obra. En este caso, para mí la forma de escribirlo me hizo apreciar más su contenido, pues escribía dos historias en el mismo texto, únicamente separadas apropiadamente por una diagonal, entonces, uno se va metiendo en una dualidad en un solo párrafo, con lo cual el contenido lo prende a uno desde el principio y ya no lo solté, hasta terminarlo. Luego me pude enterar de las enormes controversias que el referido libro desató en aquellos años y aún después, pues para muchos el mismo era demasiado directo con personas, lugares y momentos. Pero a mí me gustó, me cautivó y reitero que el capítulo de “Tatiana” me dejó gratamente impresionado por la relación sentimental descrita en el contexto de la Habana y con el desparpajo propio que el autor, si se quiere, pero sin perder la riqueza de ese sublime momento con “Tatiana”.

Más allá de ese capítulo, “El Bolo” Flores tenía una capacidad de narrativa especial y describía lugares propios de esos años, hay un pasaje que en una movilización va identificando restaurantes como “Cafesa”, el edificio del INVI y otros, con un detalle impresionante. Igual, es directo cuando con sus amigos llegan a cantinas o bares de la época, pudiendo uno establecer su localización y hasta el nombre del antro.

Hoy quiero expresar mi sentido pésame por su fallecimiento, se pierde a un excelente autor de libros y poemas y aún más a una persona que siempre llamó a las cosas por su nombre y sin poses falsas o acomodaticias. Sus columnas fueron una muestra de su valentía y una forma de mostrar su crítica hacia la realidad del país. Hasta siempre Marco Antonio Flores, se va para siempre a platicar de la vida, del exilio y de la literatura con “Los Compañeros”. Descanse en paz, Maestro.