Marcados por la desigualdad, abusos y violencia


ílvaro Colom, presidente de Guatemala, durante un acto con la PNC. Amnistí­a Internacional calificó de positiva la decisión del mandatario chapí­n de abrir los archivos militares, como muestra de buena voluntad en los gobiernos latinoamericanos.

América Latina tuvo un papel importante en la adopción de la Declaración Universal de Derechos Humanos, hace 60 años, pero la región sigue marcada por desigualdades, ataques contra opositores y violencia contra las mujeres, afirmó en Londres una directora de Amnistí­a Internacional.


«Ha habido avances, pero todaví­a hay un abismo entre lo que nos prometieron hace 60 años y lo que pasa ahora en nuestro continente», dijo Guadalupe Marengo, directora adjunta del programa para las Américas de AI, que publicó hoy en Londres su Informe 2008 sobre la situación de los derechos humanos en el mundo.

Latinoamérica sigue siendo escenario de «profundas desigualdades económicas y sociales, discriminación, exclusión y abusos contra los derechos humanos, señaló Marengo.

«En varios paí­ses de la región, los defensores de los derechos humanos son continuamente atacados y asesinados, con total impunidad», agregó, citando los casos de activistas y educadores asesinados en México, Colombia y Venezuela en 2007.

«Además, en el continente la violencia contra la mujer sigue siendo sistemática y se combina con otras formas de discriminación», criticó.

«Si eres indí­gena y pobre, la probabilidad de que mueras dando a luz es mucho más alta. Y en Estados Unidos, si eres indí­gena, tienes el doble de probabilidad de sufrir una agresión sexual», afirmó Marengo.

«La mayorí­a de responsables en materia de violencia contra la mujer no rinden jamás cuentas ante la justicia», denunció la responsable.

Marengo se congratuló por el hecho de en 2007 México y Venezuela hayan aprobado leyes para combatir la violencia contra la mujer, aunque existe «el riesgo» de que esas leyes «se queden sólo en papel».

Otra gran preocupación es el conflicto interno en Colombia, que sigue cobrando la vida de miles de civiles.

«En lo que va del año han muerto 22 sindicalistas colombianos», dijo la responsable, que acusó a las fuerzas de seguridad, los paramilitares y los grupos guerrilleros de cometer «graves abusos» contra los derechos humanos.

«Entre junio de 2006 y junio del 2007, 280 civiles murieron a manos de las fuerzas de seguridad y en ese mismo periodo se registraron 210 homicidios de civiles por grupos guerrilleros», apuntó, y agregó que los enfrentamientos provocaron el desplazamiento de millares de personas.

Puso también de manifiesto la inquietud de AI por la continua violación de los derechos humanos por Estados Unidos, un paí­s que no puede servir de modelo para la región.

«Otra preocupación es que en nuestro continente está el paí­s más poderoso del mundo, Estados Unidos, y que en vez de ser un modelo, en vez de ser una protección, esa nación recurre a la tortura, a la pena de muerte, a los interrogatorios secretos», denunció Marengo.

«Estados Unidos ha ejecutado a 42 detenidos en el 2007, y sigue manteniendo a 275 personas recluidas sin cargos ni juicios en la cárcel de Guantánamo, en claro rechazo de los principios de la Declaración de Derechos Humanos», afirmó.