Tras la finalización del partido el técnico de la Selección se mostró exaltado y cargó contra la prensa. «Que la chupen, y que la sigan chupando», disparó. Luego habló en conferencia de prensa. El pitazo final del paraguayo Carlos Amarilla desató la descarga de Diego Maradona.
Con el pasaje a Sudáfrica bajo el brazo, el técnico de la Selección corrió rumbó a la mitad de la cancha. Allí lloró abrazado a Carlos Bilardo, a quien cuestionó públicamente hace menos de dos semanas atrás.
«Esto es para la gente, para los jugadores y para el cuerpo técnico y para nadie más. Yo estaba seguro que iban a clasificar. Quería que exploten y explotaron», destacó el entrenador. Luego, con la cara desencajada agregó en referencia a sus críticos: «Que la chupen, y que la sigan chupando».
Cuarenta minutos más tarde, en conferencia de prensa, destacó: «Creo que el equipo entendió el partido desde un primer momento a la perfección. Hicieron lo que hablamos en la charla técnica. Hoy tuvimos la pelota en el segundo tiempo, hicimos lo que no pudimos hacer en River contra Perú, ahí sí jugamos horrible.
Hoy el grupo me consagró como técnico. Los que ganan un montón de plata hoy transpiraron la camiseta como nunca y estoy orgulloso del equipo».
«El abrazo con Bilardo significa que la sigan chupando. Porque ustedes inventaron que yo estaba peleado con él», afirmó instantes después de decirle a un periodista «vos también la tenés adentro».
«Tengo muchas autocríticas para hacer, pero ya las hicieron ustedes. Yo no escuché nada porque nunca lo hago, pero Dalma y Giannina me iban diciendo todo», finalizó.
Por otra parte minimizó la importancia de los cambios que él mismo dispuso (Fabián Monzón, 75), (Carlos Tevez, 86) y (Mario Bolatti, 80) y explicó que «los muchachos entendieron el partido ya que todo lo que entrenamos y hablamos en lo previo se dio en el campo» de juego.
«Me metí el buzo de DT para llevar adelante al seleccionado y me consagré como entrenador, le agradezco a los jugadores y al pueblo argentino», subrayó el resistido estratega.
Maradona sostuvo que su tiempo en la selección ha sido «positivo al máximo», dijo sentirse «orgulloso» del equipo e insultó groseramente a quienes «inventaron que estaba peleado con (Carlos) Bilardo».
Pese al triunfo, el DT aseguró que no la pasó bien en el Estadio Centenario. «No me divertí porque Uruguay tiene dos ardillas que se llaman (Diego) Forlán y (Luis) Suárez, lo sufrí, lo viví, pero también con la tranquilidad que estaban haciendo en la cancha lo que habíamos planificado».
Asimismo vaticinó la clasificación de Uruguay por la vía del repechaje, dijo tenerle «mucho respeto» al maestro Oscar Tabárez, felicitó a Chile «que vuelve al Mundial de la mano de un gran técnico», Marcelo Bielsa, e indicó que su continuidad como DT albiceleste depende de una charla con el presidente de la Asociación del Futbol Argentino, Julio Grondona.