Maquinaria ideológica


Miguel-Saquimux-2012

A lo largo de la historia de la humanidad, muchas de las diversas creaciones poseen cierto grado de carga ideológica, máxime cuando éstas tratan de abordar temas morales, religiosos, políticos, económicos, sociales e incluso científicos, entre otros. Sin embargo, en esta oportunidad, deseo que esta columna se ocupe en establecer las intenciones con las que se crean las producciones cinematográficas, pero específicamente las de origen estadounidense.

Miguel Saquimux Contreras


No faltará quién se pregunte ¿por qué razón sólo son abordadas las producciones estadounidenses? A lo que es pertinente responder que, el motivo principal de ello es que en Guatemala la mayoría de películas proyectadas, son filmadas por compañías norteamericanas y obedecen en gran medida a la ideología predominante en esta nación.

Los filmes de Hollywood ostentan una extensa historia, pero, para enfocarse en temas específicos y contextualizarse sin retroceder demasiadas décadas, es oportuno tratar de interpretar la famosa película de Rambo. La primera película de esta saga se estrenó a principios de la década de los 80’s, siendo su evidente objetivo venderle la idea al mundo, que la Guerra en Vietnam fue necesaria y que había sido ganada por el ejército estadounidense –US Army–. Todo lo anterior, se materializa mediante la narración de la historia de un soldado que poseía capacidades excepcionales, además de que el mismo desempeñó una actitud “heroica” en el desarrollo de esta guerra.

Otra producción digna de resaltar es la nombrada “Pearl Harbor”, filme que no trata más que de la victimización del US Army. Puesto que en ella se muestra la batalla perdida de Pearl Harbor, derivado de una ofensiva sorpresa de la Armada Imperial Japonesa, justificando así la contraofensiva comandada por la potencia norteamericana.

En el nuevo milenio se ha filmado un buen número de películas relacionado con los conflictos en Medio Oriente, unas con mayor carga ideológica que otras, pero casi la totalidad con la intención de implantar ideas y criterios en las personas, acerca de temas puntuales de la guerra emprendida en contra del “terrorismo”. No obstante, llamó mucho mi atención una producción reciente, en la que su trama gira alrededor de un secuestro a la Casa Blanca, protagonizada por ciudadanos norcoreanos; en esta ocasión, autoridades de Gobierno estadounidenses, son víctimas de estos “radicales” orientales, librándose una vez más gracias a la intervención del US Army.

Podríamos seguir enumerando un sinfín de películas relacionadas con la intención de implantar criterios a las masas, puesto que éstas han tomado posesión hasta de los “comics”, como fue el caso de Iron Man desarrollando proyectos militares en Medio Oriente; o también, sin olvidar la ilustrativa y parcializada manera de narrar lo acontecido con la entrada del Ejército de Liberación Popular de China, en la película llamada “Siete años en el Tíbet”. Pero el propósito es identificar el denominador común en todas estas producciones, y se concluye que al final se desea dar un sentido a las intervenciones militares que se han ejecutado o se planean ejecutar.

No queda más que aceptar que las formas de adoctrinamiento han evolucionado, y que ahora no sólo se quedan en los libros o aulas de enseñanza, sino más bien esto ha migrado a las salas de cine en donde el efecto expansivo de una idea tiene mayor impacto en los conglomerados, puesto que, las masas cada día pierden más el interés por indagar distintas fuentes de conocimiento.