Manuel Colom Argueta a 33 años de su asesinato


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Fue el líder del partido político Frente Unido de la Revolución –FUR- cuya inscripción oficial le consumió cerca de 19 años de trabajo consistente y constante, junto con sus demás compañeros de lucha institucional.

POR AMÉRICO CIFUENTES RIVAS
Colaboración

En la primavera de 1962, Meme Colom junto con Pancho Villagrán, Fito Mijangos y Américo Cifuentes sostuvieron un encuentro histórico con 4 comandantes del reciente movimiento armado en el país surgido el 13 de noviembre de 1960; encabezados por Marco Antonio Yon Sosa, Luis Turcios Lima y dos líderes guerrilleros más. Los comandantes guerrilleros demandaban que el URD se incorporara a la lucha armada, la respuesta de los civiles fue que URD mantendría la lucha civil, ciudadana, política-electoral como vía para organizar al pueblo y buscar el ejercicio del poder por la vía democrática, por el voto.

Esto demuestra que el movimiento de las “nuevas generaciones” marco una distancia ideológica y practica con los movimientos de lucha guerrillera como tesis para alcanzar el poder, en razón de lo cual la historia y quienes estudian el desarrollo político y social del país y quienes lo etiquetaron en su muerte debieran concluir a estas alturas acerca del cual Meme Colom no se le puede achacar el sinónimo de comunista, pero si el de un social demócrata de pura cepa: es decir “una izquierda democrática”.

En materia institucional, profesional y administrativa, siendo Manuel Colom Alcalde de la Ciudad de Guatemala (1970-74) estableció por primera vez un proyecto de “Planificación de Desarrollo Urbano”, en el documento “Esquema Director de Ordenamiento Urbano” –EDOM 1972-2000, documento que dio frutos a través de: a) construcción de grandes colectores de aguas negras para higienizar la urbe capitalina en 2 grandes vertientes: atlántica y pacífica; b) Introducción del caudal de agua a la ciudad con la construcción del proyecto Xayá Pixcayá c) El inicio de la gran vía de interconexión urbana: “Anillo Periférico”, denominándole bulevar Adolfo Mijangos López; que se inicia en el puente de “El Incienso”, y concluye actualmente en la ciudad universitaria zona 12, de donde seguiría posteriormente el ramal de oriente de la ciudad el cual no lo concluyeron las siguientes administraciones municipales. e) Y la interconexión de la 24 calle que une la zona 5 y zona 4. f) Desarrolló y fortaleció el municipalismo a nivel nacional como instrumento de análisis, debate y coordinación de programas y proyectos que se expresa en la ANAM cuyo auge llego a su máximo esplendor en esos años, sin admitir corruptelas ni abusos de poder e intransigencias personalistas.

Por estas acciones y otras más, hoy a 33 años de su vil asesinato rendimos tributo a un líder nacional como Manuel Colom y su movimiento de izquierda democrática, tal como lo recuerdan y lo añoran muchos ciudadanos del país, que no permiten que su nombre sea olvidado y mucho menos que sea denigrado o desprestigiado por intereses mezquinos.

LAS HORAS FATÍDICAS DE UN ASESINATO ABSURDO (1)

El 21 de marzo de 1979 o sea, varios días después de la inscripción del partido político (FUR) a las 9.30 horas nos reunimos en una sesión extraordinaria los miembros de dirección nacional y finalizamos a las 13 horas, Manuel me llamó aparte y me dijo: “mañana (22 de marzo) vení y me acompañás al CEUR (Centro de Estudios Urbanos y Regionales, ubicado en el campus universitario de la Universidad de San Carlos, zona 12), pero un momento después, al segundo, habiéndolo repensado, me dijo:” No, mejor si te necesito te llamaré”.

Este lapso lo aproveché, ya solos los dos y le dije: “ Meme, te hablo no como líder, no como colegas, no como compañero, te hablo como hermano y te pido que de inmediato abandones el país…los rumores y avisos de un nuevo atentado contra tu persona son muy alarmantes y serios…” Él me puso su mano en el hombro y me dijo: “te prometo, Meco, que cuando nuestra asamblea haya terminado el próximo domingo yo salgo para el aeropuerto dejando seguro el FUR…” Este viaje al aeropuerto nunca ocurrió. El día 22 de marzo de 1979, a las 8.30 horas nos reunimos con el compañero Humberto González Gamarra –el Pato González- en mi bufete en el edificio Horizontal en la 4av. 8-71 zona 1 de Guatemala, para cumplir con la comisión que se nos había asignado a efecto de elaborar el programa que cubriría nuestra Primera Asamblea Nacional del FUR y proponer un listado de invitados especiales, nacionales e internacionales, periodistas, embajadores, etc. Recuerdo que en esta misma ubicación, ocho años antes fue asesinado el también líder socialdemócrata, Adolfo Mijangos López.

Sonó el timbre del teléfono en mi oficina alrededor de las 10.30 horas. ¡La mirada chispeante de los ojos muy abiertos de el Pato se clavó en los míos, alarmados, entonces comprobé que el presentimiento en el ser humano existe! En el auricular la voz temblorosa de un viejo amigo y compañero del FUR, el licenciado Héctor René Ruano Barrientos, me dijo: “enfrente de mi ventana, en la 5ª calle y 3ª Av. de la zona 9, donde estoy estudiando, estoy viendo un pequeño carrito un tanto usado, con un piloto a quien le han rociado de balas…parece que es nuestro querido amigo…” Y luego me pregunto: …” si querés voy a ver de quien se trata…” Fue, volvió y dijo: “Sí es él…” Solo con el timbre de mi voz y la expresión de mi aterrada mirada, el Pato entendió que nos habíamos quedado sin Manuel Colom Argueta.

Corrimos y corrimos como locos por la sexta avenida hacia el lugar de sangre (no había taxis a la mano en ese entonces), y luego tomamos camino hacia el anfiteatro del IGSS (Instituto Guatemalteco de Seguridad Social) en la zona 9, a ver el epílogo de la historia del líder de toda una generación que luchó y aún lucha por abrir al país a una nueva vida. Quiero señalar que el día y la noche de aquel 22 de marzo fueron de terror, de miedo, de expectativa de la población; sin embargo, en los funerales de la zona 9, pudimos observar que durante toda la noche se formó una larga cola donde se reunían familias enteras de guatemaltecos para desfilar frente al féretro de Manuel Colom Argueta para darle el último homenaje al gran líder de nuestro pueblo.

NOTAS
(1) Memorias de “Mi Generación”, libro en preparación del Lic. Américo Cifuentes Rivas. Años 2011-12. Inedito.

SEMBLANZA
Colom Argueta


Manuel Colom Argueta (8 de abril de 1932 – 22 de marzo de 1979) fue alcalde de la ciudad de Guatemala y un importante líder de la oposición progresista en ese país.

Nació en la ciudad de Guatemala, estudió en la escuela El Rosario, Liceo Infantil y la Escuela Nacional República de Costa Rica (1940-1946), los estudios secundarios los realizó en el Instituto Nacional Central para Varones (INCV), donde destacó en actividades gremiales, llegando a ocupar el cargo de presidente de la asociación  estudiantil. Ingresó en la Facultad de Derecho de la Universidad de San Carlos de Guatemala en 1950. En 1955, formó parte de un grupo de 33 ciudadanos que se opusieron públicamente al plebiscito destinado a confirmar a Carlos Castillo Armas.

Colom se graduó como abogado y notario en 1957. Se le concedió una beca para continuar sus estudios en Florencia, Italia, que culminó en 1960. En 1961, fue uno de los fundadores de la Unidad Revolucionaria Democrática (URD), que lideró la oposición al gobierno del General Miguel Ydígoras Fuentes y, luego al del coronel Enrique Peralta Azurdia. En 1962, se casó con Anna Borghini, en Florencia, con quien procreó tres hijos (Lorena, Mónica y Rodolfo). El 25 de enero de 1963, Colom y otros dirigentes fueron detenidos y forzados al exilio en El Salvador, donde trabajó en la Universidad de El Salvador.

En 1964, Colom fue nombrado Secretario General de la URD. Al año siguiente, volvió a Florencia, Italia para estudiar planificación urbana. En 1970, la URD, inscrita como comité cívico, lo propuso como candidato a alcalde de Ciudad de Guatemala, y ganó las elecciones cómodamente. La Presidencia fue ganada por el general Carlos Arana Osorio. Colom modernizó la administración municipal y realizó un plan de desarrollo que alcanzaba el año 2000. Además, consiguió liderazgo nacional al asumir la jefatura de la Asociación Nacional de Municipalidades, ANAM. En 1973 luchó para que el FURD, el Frente Unido Revolucionario Democrático, fuera inscrito por la comisión electoral, con vista en las elecciones generales de 1974. En 1976, Colom continuó su lucha por registrar un partido político, sufriendo un atentado contra su vida, que lo dejó herido y, afortunadamente, pudo recuperarse después de larga hospitalización. Continuó su trabajo académico en la Universidad de San Carlos, en el Centro de Estudios Urbanos y Regionales (CEUR).

El 15 de marzo de 1979, el FUR fue finalmente registrado como partido político después de varios años. Sin embargo, una semana después, el 22 de marzo, Colom fue asesinado, tras recibir 45 impactos de bala, en una operación militar planeada por el general Cancinos, que incluía helicópteros del ejército y varios recursos militares (Cancinos fue asesinado tres meses después). Este fue un asesinato más de los sucedidos bajo el régimen militar del general Fernando Romeo Lucas García.

El 22 de marzo de 2009 el Gobierno de Guatemala concedió a Manuel Colom Argueta, post mortem, la Orden del Quetzal en el grado de Gran Cruz, como parte del 30 aniversario de su asesinato. La Orden del Quetzal fue entregada a los hijos de Manuel Colom Argueta por el presidente Álvaro Colom Caballeros.