«Se está trabajando con todas las hipótesis, por eso sigue en funcionamiento la operación jaula (habitual despliegue de seguridad en caso de atentado, ndlr), con el fin de identificar a todo el mundo», dijo este lunes el presidente regional balear, Francesc Antich, a la radio Cadena Ser.
La policía española sospecha que «dos terroristas no fichados» podrían seguir en la isla mallorquina, publicó este lunes el diario El País, que, al igual que El Mundo destaca que los agentes buscan especialmente a la presunta miembro de ETA Itziar Moreno.
Moreno fue reconocida por una testigo después de que su fotografía fuera difundida por la policía tras el asesinato de dos guardias civiles con una bomba-lapa el pasado 30 de julio en Palmanova, también en Mallorca.
El delegado del gobierno en las islas Baleares afirmó el domingo que las autoridades no descartaban la posibilidad de que el mismo comando hubiera colocado las bombas y el asesinato de los agentes.
Según El País, este asesinato y el triple ataque del domingo podrían ser obra de dos comandos distintos, el primero compuesto por «liberados» (a sueldo de ETA, ndlr) y el segundo por «legales» (no fichados).
ETA hizo estallar el domingo tres bombas de escasa potencia colocadas en los baños de señora de dos restaurantes y unos locales comerciales subterráneos en Palma de Mallorca, poco después de una llamada anónima, realizada desde Francia, alertara de la inminencia de las explosiones.
Una cuarta explosión que se produjo en otro restaurante, está siendo investigada, y, según los medios españoles, todo parece apuntar a que se trataría de un cuarto artefacto, pese a que, en un principio, los bomberos la atribuyeron a una acumulación de gas.
«La Policía sigue trabajando en los distintos lugares donde se habían producido explosiones y también en saber si esa nuevo explosión es por un problema de gas o se trata de otro artefacto», señaló Antich.
La policía busca especialmente los temporizadores de los artefactos para tratar de establecer si fueron colocados hace días o poco antes de su deflagración, lo que permitiría deducir si los «etarras» siguen o no en la isla.
El hecho de que los artefactos estuvieran escondidos en falsos techos hace pensar a los investigadores que estaban ocultos para que no se detectaran en un gran lapso de tiempo, lo que habría permitido a los autores de los atentados abandonar la isla.
La inédita ofensiva de ETA en Mallorca en su habitual campaña de verano ha hecho temer por sus consecuencias en el turismo de este archipiélago, habitual lugar de veraneo de millones de turistas, especialmente alemanes e ingleses, aunque el Gobierno ha lanzado un mensaje de tranquilidad.
Los ataques tendrán un impacto «muy limitado» sobre el turismo, afirmó el secretario de Estado de Turismo, Joan Mesquida, mientras que Antich afirmó que se están «tomando las medidas oportunas» para proteger el turismo de Mallorca.
El embajador alemán en España, Wolf-Ruthart Born, aseguró en declaraciones también a la Cadena Ser que «los alemanes quieren seguir viniendo a Mallorca» y que «no hay ninguna indicación de que no se viaje a Mallorca».
«Si el Rey (de España) está en Mallorca los alemanes pueden venir también», concluyó el diplomático alemán.
Como cada año, la familia real española está de vacaciones en la isla de Palma desde el 1 de agosto y ya ha anunciado su intención de no alterar su agenda.