Mano dura: ¿y los viejos qué?…


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Si ya pasó de los 50 años, el que le digan viejo ya es una forma común de hablar en nuestra sociedad. Incluso es una forma familiar, pero también le pueden decir “ruco”, anciano, de la tercera edad, etcétera. Lo más fregado es lo que dicen los anuncios donde se solicita un trabajador: REQUISITO. NO MAYOR DE 35 AÑOS. Es decir, los “viejos de 36” ya se jodieron, ya no digamos nosotros los que por mucho superamos esa edad de puro “patojo”.

Héctor Luna Troccoli


Resulta que (Fuentes consultadas CEPAL y Naciones Unidas), que nuestra población actual (año 2011), se estima en 14 millones 736 mil millones, de los cuales los habitantes entre 15 a 64 años se estiman son el 58%, en tanto, otra encuesta nos indica que en el año 2010, los habitantes entre 30 a 64 años serían de 3 millones 753 mil millones y 622 mil tendrían más de 65 años.

Aunque parezca “poco”, se estima que OÍGASE Y LÉASE BIEN, DEL TOTAL DE FAMILIAS EXISTENTES EN GUATEMALA EL 19.7% (20% PARA NO SER PICHICATOS) TIENE COMO JEFE O CABEZA DE FAMILIA A UN ADULTO MAYOR DE 60 AÑOS, que puede ser hombre o mujer, lo cual se comprende, sobre todo en la mayoritaria población del área rural, donde se respeta y casi se venera a los ancianos, no solo dentro del entorno familiar, sino en la comunidad.

Lo malo del asunto,  es que si así le parece al “Señor Gobierno”, es que los viejos, ancianos, o adultos mayores son los que menos prestaciones gozan, colocándose Guatemala, como siempre, en el tercer lugar de menor atención a los ancianos tanto en programas de salud, de atención pública y privada y en prestaciones económicas en América Latina, superados sólo por Belice y Honduras. (Excepto del BANGUAT, USAC y otras).

Sé que los políticos nacionales que son ciegos, sordos y mudos, y no se dan cuenta de la IMPORTANCIA POLÍTICA que tienen estos mis compañeros “viejitos”, no solo por la cantidad que representan, sino que indudablemente en cientos de miles de familias su palabra influye profundamente y en algunos casos es LEY. Sé que de nada sirve clamar a un político por su calidad humanitaria para ayudar a los sectores de la tercera edad, pues ello les importa un comino. Es por eso que trato de hacerles ver la importancia que políticamente tienen para los que se quieren elegir, reelegir, formar partidos, tener apoyos financistas, etcétera, esos llamados viejos. Como todo político chapín, deben hacer lo mismo que con sus financistas, dar un poco de miel, no de sus bolsillos, sino del erario público, aumentando las pensiones del IGSS y de la Ley de Clases Pasivas Civiles del Estado. No pido que sean iguales a las de un general que por jubilación se embolsa Q18     mil, pero sí que una jubilada o un jubilado del IGSS no gane mil quetzales, al mes que no le alcanzan para comprar las medicinas que el CAMIP no tiene, si se pudiera y el Supremo Arquitecto del Universo nos hiciera la campaña, establecer planes de atención en el área de salud, particularmente para todo este caudal electoral que los está esperando.

Las dos fuerzas que apoyan este gobierno, los millonarios del país, no lo necesitan, y los militares ya tienen múltiples prebendas y les quedan 3 años para recibir más. Háganse la campaña Sus Excelencias don Otto y doña Roxana, los viejos algo ayudaremos en las próximas elecciones… si estamos vivos.

¿Y LOS OTROS?… Muy bien por la peliculesca captura de Adolfo Vivar, alcalde de Antigua, por corrupto, solo me pregunto ¿Y todos los otros corruptos de éste y otros gobiernos, incluyendo alcaldes, diputados, directores generales y ministros, cuándo serán capturados y que los JUECES no los LIBEREN de inmediato o por falta de pruebas o por medidas sustitutivas?…