Los manifestantes abarrotaron la llamada Plaza Italia, en la periferia sur de la capital, en tanto otras personas se congregaron en la plaza de la Constitución para manifestar su apoyo al gobernante, quien pidió a los guatemaltecos ya no salir a las calles a manifestar su solidaridad.
«Le pido a los guatemaltecos no realizar más manifestaciones en mi apoyo, yo los llamaré si es necesario», afirmó Colom ante unos 6 mil asistentes que llegaron al estadio municipal de Santa Cruz del Quiché, durante una gira de trabajo.
Los detractores, en su mayoría jóvenes, exigen justicia, el cese de la violencia e impunidad que afecta al país, pero principalmente el esclarecimiento del crimen del abogado Rodrigo Rosenberg.
Desde las 10:00 de la mañana, miles de personas vestidas de blanco acudieron, por segundo domingo consecutivo, al mismo lugar para sumarse a este movimiento.
Los asistentes a la marcha llevaban pancartas y carteles con mensajes que recuerdan la denuncia hecha por el abogado Rosenberg, asesinado el 10 de mayo, quien en un vídeo grabado antes de su muerte señaló como responsables al presidente Colom, a la Primera Dama Sandra Torres y al Secretario Privado de la Presidencia, Gustavo Alejos.
Mientras tanto, en la Plaza de la Constitución, simpatizantes del actual Gobierno, beneficiados con los programas del Consejo de Cohesión Social, se han congregado para manifestar su apoyo a la pareja presidencial, a quien Rosenberg señala de haber consentido su asesinato.
Entretanto, anoche arribaba al país el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, quien comenzó con una serie de reuniones hoy.
PROTECCIí“N
Luis Mendizábal, amigo del abogado Rodrigo Rosenberg, pidió el fin de semana protección a la Procuraduría de Derechos Humanos (PDH), por sentir que su vida también corre peligro.
Mendizábal, ex asesor de militares guatemaltecos, fue quien distribuyó el vídeo que dejó grabado Rosenberg, quien fue asesinado el pasado 10 de mayo en un exclusivo sector del sur de la capital guatemalteca cuando realizaba ejercicios en una bicicleta.
De acuerdo con Morales, Mendizábal ya puso en autos a la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), dirigida por el jurista español Carlos Castresana y, aunque se siente amenazado, hasta el momento no se ha concretado ninguna amenaza en su contra.
El miércoles pasado, Morales informó a la prensa que un abogado le envió a su despacho un documento en el que le informa sobre la existencia de una testigo del crimen que identificó con nombres y apellidos a tres de seis personas que habrían ejecutado el asesinato.
Los supuestos sicarios señalados en el documento fueron identificados como los hermanos Carlos y Gerson Nimatuj, y Julio Galicia, los tres con un amplio historial delictivo.
En torno a ello Castresana pidió «seriedad y discreción» a todas las «fuentes e instituciones» que quieran colaborar en la investigación del asesinato de Rosenberg.
«Les pedimos que sean serios, que sean responsables, y que sean discretos», señaló Castresana a periodistas.
El crimen de Rosenberg ha provocado una de las crisis políticas y de gobernabilidad más graves de la historia reciente de Guatemala, mientras que Colom, en varias oportunidades, ha rechazado los señalamientos póstumos de Rosenberg.