El entrenador del Manchester City considera que su pupilo, Mario Balotelli, está entre los cinco mejores del mundo y que cuando madure podrá compararse con los Balones de Oro.
Es evidente que Mario Balotelli tiene madera de crack. Su técnica es exquisita, también su golpeo de balón, físicamente es muy potente, dentro del campo imaginativo… pero tiene una cabeza con la que difícilmente se puede triunfar. Solo cuenta con 21 años pero su currículum de polémicas, altercados y escándalos sería más propio de un futbolista al borde de la retirada.
Mancini lo sabe y está trabajando para corregir ese importante defecto. Y parece que el entrenador italiano se tiene fe, pues tras los dos goles que el internacional azzurro le hizo al Manchester United en la goleada del año (1-6 para los citizens) se ha atrevido a asegurar que Super Mario puede llegar a compararse con los mismísimos Cristiano Ronaldo y Lionel Messi.
«Si hablamos de Balotelli como jugador, podemos colocarlo entre los cinco mejores del mundo. Espero por él y por el fútbol que mejore su cabeza. Después, puede volverse uno de los mejores jugadores, como Ronaldo y Messi», ha declarado el entrenador del City: «Su problema está relacionado con la edad, 21 años. Comete algunos errores. Es Mario… Está loco, pero me encanta porque es buena persona», agregó.
¿Está exagerando Mancini? ¿Le ciega la euforia del espectacular resultado obtenido en Old Trafford? ¿O tal vez tiene razón y el resto nos estamos quedando solo con la cara negativa de Balotelli, sin darnos cuenta de su verdadero potencial? Partimos de la base de que el delantero de Palermo aún no ha realizado una buena temporada al completo. De hecho, ni en la Serie A ni en la Premier ha rebasado la barrera de los 10 goles en un curso.
Gran partido, pero con la excentricidad de siempre
Haya exagerado o no Mancini, es verdad que Balotelli rubricó una actuación genial ante el United, marcando dos goles, provocando la expulsión de Evans, dominando a los defensas rivales… Pero, como siempre, dio la ‘nota’. En este caso, su ocurrencia no fue otra que mostrar una camiseta con el lema «Why always me» (¿Por qué siempre yo?) al anotar el primer tanto del duelo. Lo cierto es que tampoco colecciona tantas tardes de gloria como para preguntarse eso pero, como dice Mancini: Es Mario…