Malnutrición cuesta caro


Activistas del Movimiento Cuarto Mundo participaron en una caminata para conmemorar el Dí­a Internacional para la Erradicación de la Pobreza.

El Movimiento Cuarto Mundo (MCM) celebró hoy el Dí­a Mundial del Rechazo a la Miseria en honor a las ví­ctimas de la extrema pobreza, a su vida, dignidad y esperanzas.

Javier Estrada Tobar
lahora@lahora.com.gt

Según los datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación apuntan que cerca de 7.4 millones de personas sufren desnutrición en Centroamérica, en relación a Guatemala el 23 por ciento de los habitantes no llegan a consumir diariamente las calorí­as necesarias que su cuerpo necesita para desarrollar una actividad normal.

En Guatemala, datos estadí­sticos oficiales indican que el 35 por ciento de la población vive en condiciones de pobreza y 15% en pobreza extrema, sin embargo, organizaciones sociales aseguran que la problemática es aún más grave.

Lucha internacional

En un acto celebrado en el Palacio de la Cultura, Tasso Hadjidodou, representante del MCM, se refirió a la situación de pobreza y miseria en la que viven millones de personas alrededor del mundo: «Es necesario combatir la miseria y velar por el cumplimiento de los derechos humanos».

Durante su discurso, Hadjidodou invitó a todas las personas para que se unan al MCM en su cruzada contra la pobreza y miseria; palabras que fueron aplaudidas por í“scar Berger, presidente de la República.

Berger aseguró que durante su administración, los indicadores de pobreza mostraron un retroceso de 5 por ciento, sin embargo consideró que hace falta mucho por hacer para eliminar ese mal, que afecta en gran medida a la población guatemalteca.

Al considerar la trayectoria de Hadjidodou, el presidente Berger indicó que le encantarí­a la idea de proponer su nominación para el Premio Nobel de la Paz.

Compromiso social

Orlando Blanco, representante del Colectivo de Organizaciones Sociales, estimó necesario que el próximo gobierno se comprometa a eliminar la violencia con polí­ticas de Estado que aseguren el bienestar de toda la población sin restricciones, asimismo la sociedad debe estar comprometida para trabajar a favor del cumplimiento de los derechos humanos.

«El problema de Guatemala radica en la mala distribución de la riqueza (…), es un paí­s donde muchos tienen poco y pocos tienen mucho», aseguró.

Al respecto Manuel Manrique, representante del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, estimó que la educación debe ser la prioridad del gasto público, para que las futuras generaciones puedan convivir en una sociedad más justa.

A criterio de Manrique, las posibilidades de mejorar las condiciones de vida de las personas inician con el acceso a la educación, que permite a las personas obtener los conocimientos y capacidades para desenvolverse en el ámbito laboral.

Asimismo, el delegado de las Naciones Unidas, consideró que es necesario impulsar programas de planificación familiar para controlar los í­ndices de natalidad de las personas, ya que solamente un reducido número de personas tiene conocimiento de las implicaciones que conlleva la manutención de una familia.

Por su parte, el representante de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac), Byron Sisniega, indicó que el compromiso para erradicar la miseria debe preocupar a todos los sectores de la sociedad civil.

«La Universidad (Usac) está comprometida con la sociedad guatemalteca para combatir la pobreza y elevar la calidad de vida de sus habitantes», finalizó.

«Allí­ donde hay hombres condenados a vivir en la miseria, los derechos humanos son violados. Unirse para hacerlos respetar es un deber sagrado», Joseph Wresinski, fundador del Movimiento Internacional Cuarto Mundo.