Como crítico de las acciones del Ministerio de Educación, he guardado también el debido respeto por todas aquellas circunstancias que de verdad traten de cambiar el futuro de la población estudiantil de Guatemala; tal es el caso de iniciar un período de apertura generalizada a la educación técnica como un factor inmediato para mejorar las oportunidades de empleo de los estudiantes que egresan del nivel diversificado.
Para el efecto, se deberá pensar en la creación de INSTITUTOS Tí‰CNICOS VOCACIONALES donde a la par de la cultura general se aprenda también con bases técnicas y científicas una disciplina laboral; pero con la característica de educación formal, es decir, DE CARíCTER FORMATIVO.
Según las declaraciones de la Ministra de Educación, las disciplinas técnicas que se implementarán son ELECTRICIDAD, CARPINTERíA, MECíNICA, PLOMERíA Y COCINA; sin embargo, es oportunidad para indicarle algunos aspectos que DEBEN TOMARSE EN CUENTA para el desarrollo del plan establecido.
La juventud guatemalteca NECESITA FORMARSE, es decir, recibir ese tipo de educación técnica con bases científicas; con instructores de taller que tengan conocimientos pedagógicos para la enseñanza y sobre todo que tengan experiencia mínima de cinco años para desempeñar el puesto.
FORMAR en educación quiere decir: preparar al alumno desde los conocimientos básicos hasta la práctica perfeccionada, sabiendo el porqué, cómo, cuándo y dónde de los conocimientos que adquiere; en mi punto de vista. Los instructores de taller deberán ser graduados del INSTITUTO Tí‰CNICO VOCACIONAL «Dr. Imrich Fischmann» y/o del INSTITUTO Tí‰CNICO INDUSTRIAL «Georg Kerchesteiner» de Mazatenango con profesorado de enseñanza media, a efecto de saber ejercer de forma técnica la docencia y evitar el empirismo que todavía subsiste en los centros educativos mencionados.
El INTECAP es una institución para TECNIFICAR Y CAPACITAR a las personas que trabajan para las empresas en las diferentes especialidades del trabajo; lo cual no es el objetivo del Mineduc; ya que se persigue FORMAR a los estudiantes y para ello están las instituciones formadoras antes señaladas; pero como no se va a poder darles una educación técnica adecuada, – por lo menos en este año ? bien vale la pena que esta magnífica idea de la Ministra de Educación sea tomada con toda la seriedad del caso y que por lo menos se deje estructurado el andamiaje sobre el que descansará dicho proyecto.
Con ideas como esta, la señora Ministra pasará a ser reconocida como una persona con visión ? en este aspecto educativo ? que legará a la juventud guatemalteca la oportunidad de estudiar cultura y técnica al mismo tiempo; para lo cual, insisto, DEBERí PLANIFICARSE LA CREACIí“N DE UN INSTITUTO DE TAL NATURALEZA ? Tí‰CNICO VOCACIONAL – EN CADA CABECERA DEPARTAMENTAL.