Madrid enfrenta al vecino; Barça regresa a cancha maldita


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Con escaso margen de tiempo para superar la resaca del partido de ida de la Supercopa disputado ayer, Real Madrid y Barcelona volverán al asedio de la liga española de fútbol este domingo, cuando visiten las canchas de Getafe y Osasuna, respectivamente.

La segunda fecha del campeonato se iniciará con el Barsa en posición ventajosa, tras golear en el arranque 5-1 a la Real Sociedad.

Por ALEX OLLER BARCELONA / Agencia AP

 Pero los azulgrana saben que los partidos en Pamplona siempre son duros de roer, pues allí perdieron por 3-2 la pasada campaña por la 23ra fecha. Una derrota que subrayó sus escasas prestaciones de visitante y lastró considerablemente sus esperanzas de dar caza al Madrid en la lucha por el título.

El vigente campeón sólo empató en casa ante el Valencia en su debut, con lo que suma dos puntos menos que el Barsa, que también afrontará la vuelta de la Supercopa, el miércoles en Madrid, con marcador favorable de 3-2.

El argentino Lionel Messi, con dos goles anotados ante la Real y otro el jueves, ha iniciado el curso futbolístico en gran forma, mientras que el madridista Cristiano Ronaldo marcó el primer tanto del partido en el Camp Nou pero, en liga, sigue pendiente de estrenar su cuenta goleadora.

El Getafe, que en la primera fecha perdió en su visita al Sevilla, no gana al Madrid en su feudo desde 2008, pero acostumbra a plantearle partidos complicados al poderoso vecino. Sin embargo, tendrá la dificultad añadida de la ausencia del talentoso extremo Pedro León, cedido precisamente por el Madrid pero quien no podrá jugar por una cláusula estipulada en su contrato.

En el bando blanco, los argentinos Gonzalo Higuaín y Angel Di María parecieron salir fortalecidos del duelo en el Camp Nou. Higuaín por el bajo rendimiento que ofreció Karim Benzema, su máxima competencia en punta de ataque; Di María por su gol saliendo de suplente.

El Barsa descansó de inicio a Jordi Alba ante el Madrid y el timonel Tito Vilanova podría reintroducirlo en el once frente a Osasuna, junto con el recién llegado Alex Song. Consciente de que la temporada pasada su equipo acabó justo de fuerzas, Vilanova está midiendo escrupulosamente los esfuerzos de su plantilla en este inicio de campaña y el camerunés, quizás junto al descansado Cesc Fábregas entra en los pronósticos para el equipo titular. El chileno Alexis Sánchez, flojo ante el Madrid, cuenta con menos números y podría dejar su sitio al canterano Cristian Tello.

Pamplona recibirá con ganas al cuadro azulgrana tras la victoria del curso anterior y la polémica de hace dos años, cuando el Barsa llegó con retraso al partido y acabó imponiéndose por 3-0. El cuadro osasunista, tras perder en su visita al Deportivo La Coruña hace una semana, necesita puntuar si no quiere verse relegado al furgón de cola.

Allí ocupa, por el momento, anecdótica posición de descenso junto al Athletic de Bilbao y la Real Sociedad, que abre la segunda fecha el sábado ante el visitante Celta, recién ascendido que ofreció buenas sensaciones en su estreno ante el Málaga, a pesar de la derrota. Betis y Rayo Vallecano, vencedores la pasada jornada, chocarán entre ellos antes que Espanyol y Zaragoza, perdedores, hagan lo propio en Barcelona.

La programación sabatina cierra con la visita del Mallorca a cancha del Málaga, que ha iniciado con buen pie la temporada a pesar de la fuga de sus principales figuras a ligas extranjeras. El equipo entrenado por el chileno Manuel Pellegrini cuenta dos victorias en dos partidos: ante el Celta en liga y frente al Panathinaikos griego en Liga de Campeones.

Aparte de los cotejos de Madrid y Barsa, el sábado también se disputa el duelo andaluz entre Granada y Sevilla y el Valencia-Deportivo, donde el mexicano Andrés Guardado, actual futbolista «che» se medirá a su ex equipo.

La jornada del lunes queda reservada a cuadros que compitieron Liga Europa entre semana como el Levante y el Athletic. Mientras los valencianos solventaron su visita al Motherwell escocés con victoria de 2-0 y enfrentarán al Valladolid, los bilbaínos se desquitaron de su derrota ante el Betis goleando 6-0 al HJK Helsinki. Pero tendrán un duro examen frente al Atlético de Madrid, en duelo directo entre dos técnicos argentinos: Marcelo Bielsa y Diego Simeone.

SUPERCOPA
Choque de altibajos

El Barcelona se impuso este jueves por 3-2 al Real Madrid en el partido de ida de la Supercopa de España, un choque dominado por el cuadro azulgrana pero de marcados altibajos en el marcador, con tantos para todos los gustos.

Tras una primera parte sin goles, el Madrid cobró ventaja a los 55 minutos con una diana de Cristiano Ronaldo, pero apenas un minuto después Pedro Rodríguez niveló por el cuadro local y dianas sucesivas del argentino Lionel Messi (70) y Xavi Hernández (78) colocaron al Barcelona arriba por 3-1. A falta de cinco minutos para el final, el también argentino Angel Di María, quien ingresó de suplente, recortó por el Madrid para dejar abierto el título de cara al cotejo de vuelta, el próximo miércoles en el Santiago Bernabéu.

El choque, favorable por la mínima a los azulgrana, acabó en tablas en el duelo individual entre los dos grandes astros del fútbol mundial: Messi y Cristiano.

Messi venía de marcar dos goles en el debut de liga el domingo, cuando el Barsa goleó por 5-1 a la Real Sociedad, pero el argentino no había marcado un solo tanto al Madrid en sus últimos cuatro enfrentamientos. Y Cristiano, su máximo rival de cara a la consecución del Balón de Oro, marcó el de la victoria por 2-1 en el Camp Nou el pasado 21 de abril, tres puntos que decidieron el título de liga a favor del Madrid.

El técnico del Barcelona, Tito Vilanova se enfrentaba por primera vez en el banquillo a José Mourinho en calidad de primer entrenador tras relevar en el cargo al retirado Pep Guardiola. Y ambos se saludaron con normalidad previo al choque, queriendo enterrar la mala imagen de la pasada Supercopa, cuando protagonizaron un feo altercado en los descuentos para cerrar un partido con ocho tarjetas amarillas y tres expulsados.

Vilanova planteó el partido con el mismo dibujo que frente a la Real, pero dando entrada al brasileño Adriano por el nuevo fichaje, Jordi Alba, en el lateral izquierdo, y al chileno Alexis Sánchez en sustitución del canterano Cristián Tello.

Conocida de antemano la baja del central Pepe, que dejó su sitio a Raúl Albiol, Mourinho añadió otras dos novedades al once que empató en el estreno liguero contra el Valencia: Sami Khedira por Lass Diarra en el eje del mediocampo y Karim Benzema por el argentino Gonzalo Higuaín en punta de ataque.

El portugués había asegurado en la previa que no le importaba perder la Supercopa si ello le suponía ganar la liga, y su equipo adoptó una actitud precavida desde el silbato inicial, dejando a un lado las urgencias de la campaña anterior, cuando afrontó la Supercopa con ánimos de romper el dominio barcelonista.

Desaparecida esa tensión, el Madrid se conformó con direccionar la salida de balón azulgrana hacia los pies del argentino Javier Mascherano y, progresivamente, recular hacia el área de Iker Casillas, esperando montar un contragolpe que agarrara a la defensa local con el pie cambiado.

Siempre pendientes de los movimientos de Messi, los zagueros blancos se agolparon en torno al argentino cada vez que este se acercaba al balón. Sobre el ecuador del primer tiempo, Fabio Coentrao tuvo la temeridad de enzarzarse con «La Pulga» en el mediocampo y Messi respondió al minuto con su primer aviso: una comba desde el corazón del área que se fue fuera por poco.

Llegado ese punto, el Barsa se había erigido el claro dominador del partido, con largas posesiones en torno al firme timón de Xavi, constantes galopadas por banda derecha del brasileño Dani Alves y el creciente peligro de Messi, quien llamó por segunda vez a la puerta de Casillas con un disparo cruzado desde la media luna tras recortar a tres rivales.

El Madrid, desconectado en el mediocampo, apenas trenzaba jugadas y se exhibía cada vez más lagunas defensivas, y Rodríguez finalmente obligó a un despeje de puños de Casillas con un duro zapatazo desde la frontal del área.

En pleno asedio local, los catalanes reclamaron penal por derribo de Sergio Ramos a Sánchez y sumaron otro cañonazo alto de Xavi en la primera mitad, saldada sin novedades en el marcador pero un 74% de posesión de balón azulgrana.

El intenso calor veraniego, con ambos equipos aún en fase de rodaje, no hacía presagiar un mejorado fútbol tras la reanudación, pero el partido se animó en apenas un minuto. El que fue del 55 al 56.

Fue el Madrid, aparentemente adormecido, quien despertó primero con el primer gol del partido: un poderoso cabezazo picado de Cristiano a la salida de saque de esquina lanzado por Mesut Oezil, en que el portugués ganó en el salto a Sergio Busquets.

Pero la alegría blanca apenas duró unos segundos. Lo que tardó Mascherano en aprovechar su vía libre para dibujar una diagonal perfecta hacia el desmarque de Rodríguez, quien controló y batió por bajo, de diestra y en carrera, a Casillas.

Restablecido el equilibrio, el Barsa encontró más fuerza que el Madrid para recobrar su ánimo constructor, y fabricó el 2-1 en una jugada marca de la casa, en que el omnipresente Alves profundizó para Andrés Iniesta, quien pausó la jugada con un recorte fatídico sobre Ramos. El central no pudo evitar la barrida y el penal, indiscutible, lo convirtió Messi con sangre fría, al lado opuesto de Casillas.

Mourinho, escueto en la rueda de prensa, dejó entrever su malestar con la labor arbitral: «El Barsa fue superior en el primer tiempo, donde nos limitamos a jugar bien defensivamente. El primer gol del Barsa es un gran error del asistente», declaró.

Pese al jarro de agua fría, el resultado seguía siendo bueno para el Madrid de cara al cotejo de vuelta en el Santiago Bernabéu, pero los de Mourinho se descentraron, el Barsa olió sangre y se fue por la yugular, marcando el tercero con un hombre menos sobre el terreno de juego.

Mientras Rodríguez recibía asistencia médica en la banda, Busquets conectó con Iniesta y el manchego encaró a tres adversarios para colar un pase entre dos que remató, llegando desde atrás y con el interior del pie, Xavi al fondo de la red.

Messi pudo sentenciar en un mano a mano con Casillas bien tapado por el madrileño pero, cuando la inercia apuntaba a una nueva goleada del Barsa, Di María se sacó una jugada de la manga para recortar diferencias. Ante la presión del argentino, Víctor Valdés se complicó una cesión aparentemente inocua de Adriano y Di María le rebaño con picardía el balón para marcar a puerta vacía, cerrando así un choque que dejó más goles y menos incidentes que el del año anterior.

Vilanova quiso quitar peso al error de Valdés. «Le pedimos que saque el balón jugado. Si no lo hiciera, no jugaríamos como lo hacemos. Hemos de estar muy satisfechos. Hemos dominado por posesión y ocasiones de gol. Ellos nos han hecho daño con la estrategia y jugadas muy puntuales. Hemos ido a por el cuarto, pero con el 3-2 tenemos la eliminatoria a favor», señaló.

Mascherano también quiso animar al arquero: «Es normal que esté fastidiado, pero que nadie olvide que hemos ganado a un gran equipo, estamos en ventaja y dependemos de nosotros», remarcó el argentino.