La administración de las transferencias monetarias condicionadas debe recaer en las mujeres de las familias pobres que se benefician con ese programa, según el presidente ílvaro Colom en Jalapa.
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«No me le vayan a quitar la plata a las mujeres», dijo Colom al público masculino congregado hoy durante la entrega de transferencias monetarias en la cabecera departamental de Jalapa, que lleva el mismo nombre.
El mandatario reconoció que las mujeres tienen la aptitud para administrar las finanzas del hogar y lo ejemplificó con el liderazgo que en su casa ejerce la primera dama, Sandra Torres de Colom.
Colom asegura que trabaja «hombro a hombro» con su esposa, aunque en columnas de opinión y publicaciones de prensa, analistas y políticos afirman que la primera Dama mantiene un férreo control sobre el Ejecutivo.
El jefe del Ejecutivo sostiene que la administración de los recursos que entrega el Gobierno a las familias pobres debe destinarse a las necesidades básicas de la población, como son alimentación y vestuario.
El Consejo de Cohesión Social desarrolla el programa Mi Familia Progresa, que consta de la entrega mensual de Q300 a las familias pobres, a cambio de que éstas envíen a sus hijos a las escuelas y centros de salud.
El programa de transferencias monetarias condicionadas, de origen brasileño, ya sobrepasó en cobertura 100 municipios del país, calificados por el gobierno como áreas en situación de pobreza o pobreza extrema.
Colom aseguró que el Consejo de Cohesión Social no es una institución «política o politiquera», ya que tiene el único fin de atender el pago de «una deuda histórica» del Estado de Guatemala con la población pobre y marginada.
El vicepresidente Rafael Espada informó que a partir de este mes y hasta finales del 2009 se desarrollará un proyecto de reestructuración de las instituciones del Gobierno, para facilitar la aplicación de políticas públicas en favor de la mujer.
Sonia Escobedo, secretaria Presidencial de la Mujer, señaló que parte importante del proyecto está orientado a fortalecer las políticas públicas en favor de la mujer y garantizar los recursos para su aplicación.