Luto e investigación en España


Un hombre llora en las afueras del Aeropuerto de Barajas, luego de que le informaran que un familiar suyo pereció en el accidente aéreo de ayer en Madrid.

Las investigaciones para determinar las causas y las responsabilidades del accidente del avión Spanair, que causó 153 muertos ayer en Madrid, comenzaron hoy en una España consternada por la catástrofe aérea más letal de los últimos 25 años en el paí­s.


Los Reyes de España.

El gobierno prometió que la comisión investigadora actuará con la mayor diligencia posible. La ministra de Fomento, Magdalena ílvarez, dijo hoy que el avión habí­a «subido a 200 pies, unos 50 metros antes de caer».

Las miradas acusadoras empiezan a dirigirse hacia Spanair, segunda compañí­a española, filial del grupo escandinavo SAS, que atraviesa dificultades y acaba de anunciar el despido de casi un cuarto de sus efectivos.

Las cajas negras fueron halladas y puestas a disposición de los investigadores.

ílvarez precisó que harán falta aún dos dí­as para identificar a todas las ví­ctimas, cuyos cuerpos sin vida fueron depositados en el IFEMA, el Centro de Congresos cercano a Madrid.

«Hasta ahora se han identificado por huellas digitales y habrá, en algunos casos, que investigar a través del ADN», declaró la ministra a Radio Nacional de España (RNE).

De los 19 heridos atendidos en seis hospitales de la región de Madrid, cuatro se encontraban en un estado «muy grave», seis están «graves», ocho en observación «con evolución favorable» y habí­a un herido leve, dijo una portavoz de la dirección regional de Sanidad.

Los heridos padecen graves quemaduras, traumatismos craneales y fracturas, muchas de ellas abiertas. Entre ellos figuran dos niños, de 8 y 6 años, y una niña de 11. Una mujer que se encuentra en coma, aún no habí­a sido identificada hoy.

El rey de España, Juan Carlos I y su esposa, la reina Sofí­a, visitarán la fatí­dica terminal 4 del aeropuerto madrileño donde se registró el accidente, antes de dirigirse a IFEMA.

El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón convocó una concentración silenciosa en la céntrica plaza de Cibeles y decretó tres dí­as de duelo en la capital española y su región.

En las islas Canarias, destino del vuelo JK 5022 de la compañí­a Spanair, compartido con la alemana Lufthansa, el gobierno regional pidió cinco minutos de silencio al mediodí­a y decretó tres dí­as de duelo.

Por su parte el Comité Olí­mpico Internacional (COI) rechazó que los atletas españoles puedan llevar durante la competición un crespón negro en señal de duelo por el accidente aéreo «debido a las normas generales que han hecho que peticiones anteriores similares fueran desestimadas».

El aparato, que se dirigí­a a Las Palmas de Gran Canarias, se estrelló en llamas ayer durante el despegue.

«Oí­ un ruido horrible y salí­ despedida» (…) «Al levantar la cabeza sólo vi cuerpos esparcidos» entre objetos humeantes, ilustró una de las 19 personas que sobrevivió al drama, Ligia Palomino.

Los testimonios de los socorristas citados por los diarios hablaron de una multitud de cuerpos calcinados en un entorno dantesco, que varios diarios españoles calificaron como «el infierno en Barajas».

Según informaciones provenientes de Parí­s, tres franceses figuran entre las ví­ctimas del accidente, mientras que la prensa menciona la presencia de pasajeros suecos, búlgaros, colombianos y quizás alemanes en ese vuelo, cuyo destino es muy frecuentado por el turismo internacional.

La ministra Alvarez reveló hoy por la mañana que los servicios técnicos de Spanair, «asumiendo sus responsabilidades», habí­an autorizado el despegue del avión «después que el piloto haya efectuado un primer intento y regresado».

«En un primer intento, el piloto salió, volvió porque detectó algo, este algo lo tiene que decir la comisión de investigación», dijo Alvarez RNE.

ADVERTENCIA


El piloto del avión de Spanair que se estrelló ayer en Madrid habí­a detectado en su primer intento de despegue un calentamiento en la toma de aire, que fue solucionado según el procedimiento normal por el personal técnico, declaró la compañí­a.

«Antes del vuelo que se inició con la triste fatalidad, el comandante, antes de iniciar el despegue, retornó a la puerta de embarque e informó de un problema», dijo en conferencia de prensa en Madrid el subdirector general de Spanair, Javier Mendoza.

Se trataba de un calentamiento «excesivo en una toma de aire que alimenta un sistema del avión», precisó.

«El personal de mantenimiento de Spanair trató ese problema de acuerdo con los procedimientos que están descritos en los manuales del avión, aisló el problema y dentro de las condiciones aprobadas para operar, el avión fue despachado para el vuelo», añadió.

La toma de aire se sitúa bajo una ventana en la cabina de los pilotos, precisó.

VISITA


Los reyes de España, don Juan Carlos y doña Sofí­a, manifestaron hoy sus condolencias y apoyo a los familiares de las ví­ctimas del accidente aéreo de ayer en Madrid, que causó 153 muertos y 19 heridos.

Los monarcas estuvieron acompañados por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y la ministra de Fomento, Magdalena Alvarez.

En Ifema, el centro ferial y de exposiciones de la capital española, se encuentran los restos mortales de los fallecidos en el accidente aéreo para su identificación.

Don Juan Carlos, que interrumpió sus vacaciones en la isla de Mallorca (Baleares) y doña Sofí­a –que abandonó rapidamente Pekí­n donde asistí­a a los Juegos Olí­mpicos– fueron recibidos por el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, y el presidente de Canarias, Paulino Rivero.

Una vez concluida la visita a la sala donde se encuentran los allegados de las ví­ctimas, para expresar sus condolencias, los Reyes abandonaron el recinto con muestras de tristeza y preocupación en sus rostros.