La Fundación Sobrevivientes logró que familiares de 15 mujeres que fueron muertas de forma violenta en los últimos años, se reunieran en un conversatorio, donde contaron sobre las secuelas de la ausencia del ser querido y la necesidad de reivindicar la memoria de fallecidas.
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«Tratamos de recuperar la memoria de muchas de las mujeres que han sido asesinadas, porque alrededor de ellas se crean muchos comentarios negativos, pero detrás de cada mujer existía un proyecto de vida y queremos que se conozca quiénes eran», dijo Norma Cruz, directora de la fundación.
NO VUELVE
íšrsula, al igual que las otras tres personas que accedieron a conversar públicamente sobre el asesinato de una familiar, durante el conversatorio, está convencida que haber ganado el juicio contra el agresor de su pariente, no es una solución que le devuelva al ser que tanto añora, pero sabe que la sentencia sirve para sentar un precedente, en otros casos.
«Nadie sabía lo que implicaba o lo que íbamos a lograr al final. No teníamos norte, sólo queríamos hacer justicia, pero no sabíamos cómo. (…) Lo que nos hizo seguir adelante fue pensar que este caso podría ayudar a otras mujeres y que si nosotras pudimos, otras mujeres no iban a tener miedo (?) Cuando uno comienza esta lucha debe tener claro que nada nos las va a regresar, pero que esto va a servir para otras personas», aseguró la joven, cuya madre y hermana fueron asesinadas por su padrastro, quien también dejó gravemente herido a su hermano de 13 años. El agresor fue condenado recientemente a 133 años de prisión por el delito de doble parricidio.
«Caminé dos años sola, triste, porque no podía confiar en el Ministerio Público; ellos dicen que me ayudaban, pero nunca la vi porque siempre me avisaban de las cosas a última hora, a veces no llegaba a la audiencia porque no sabía cuándo eran, yo nunca había caminado por las calles de la zona 1 y no conocía (?) Hasta que encontré a la fundación (?) Hay que hacer justicia porque si no, los demás casos no van a tener valor». Este es el testimonio de Cruz Tuker, originaria de Sacatepéquez, quien perdió a su hija de 19 años.