Los tipos de suicidio


El suicidio es un acto autodestructivo que pone fin a la vida de un ser humano.  Muchas religiones lo consideran pecado, algunas jurisdicciones lo visualizan como un delito.  Por otro lado, en algunas culturas lo ven como una forma honorable de escapar de situaciones extremas de dolor y/o humillación; o tal como un mandato de acercamiento  a su Dios.

Dra. Ana Cristina Morales Modenesi
crismodenesi@gmail.com

Desde la perspectiva sociológica, se refiere al suicidio como actos individuales con causalidad social.  í‰mile Durkheim, sociólogo francés del siglo XIX, realiza un estudio profundo sobre el suicidio y otorga una tipologí­a de éste.  Considerando distintos tipos de suicidio: El altruista, el egoí­sta, el anómico.  Es de observar que la obra de este sociólogo, aún continúa teniendo relevancia en lo que a la comprensión de este tema se refiere.

Desde el punto de vista psiquiátrico,  se otorga suma importancia a las enfermedades mentales que acompañan a los eventos suicidas, como lo son: los trastornos de estados de ánimo, de personalidad, la esquizofrenia y los trastornos por uso y abuso de sustancias psicoactivas.  La causalidad referida para este tipo de evento es de orden biológico, en donde factores genéticos familiares juegan un rol importante, pero,  son también de mucho valor el orden psicológico y el contexto o entorno social.

Desde algunas de las apreciaciones morales, solamente el suicidio directo se considera intrí­nsecamente malo o pecaminoso.

Describiendo los tipos de suicidio de Durkheim encontramos:

El suicidio altruista es en el que existe una renuncia de la vida a favor de las demás personas o de la sociedad en su conjunto. El ejemplo asumido en la obra de este pensador, es el suicidio realizado por los ancianos de las sociedades celtas, donde era cuestión de honor el no cargar a los demás con sus necesidades de dependencia.

El suicidio egoí­sta tiene lugar cuando los ví­nculos sociales son demasiado débiles para comprometer al suicida con su propia vida.  Este tipo de suicidio, es descrito  para las sociedades en las que la dependencia de la familia o del clan es menos tradicional. 

El suicidio anómico, como producto de las sociedades cuyas instituciones y cuyos lazos de convivencia se hallan en situación de desintegración o de anomia. Existe en este ámbito, una falta de normatividad en tanto que las normas sociales no son interiorizadas como propias por parte de la persona.

La anomia es referida como el mal que sufre una sociedad a causa de la ausencia de reglas morales y jurí­dicas; es decir, a la ausencia de la norma de vigencia colectiva.  Esa ausencia de normatividad,  se debe a un desequilibrio económico y/o debilitamiento de las respectivas instituciones, lo cual implica un bajo grado de integración social.

Existe mucha dificultad para poder examinar las estadí­sticas de suicidio en una población determinada, ya que dicho acto autodestructivo, es un tema considerado todaví­a actualmente como tabú. Consecuencia de ello es el sub-registro referido a los actos e intentos suicidas.

 El  informe mundial sobre violencia y salud de la Organización Mundial de la Salud, del año 2000,  nos aporta estadí­sticas considerables, que nos ayudan a visualizar la magnitud de este problema:

Se calcula que en el año 2000 se suicidaron 815,000 personas; de manera aproximada en el tiempo, se produce un suicidio cada 40 segundos. Lo que convierte al suicidio en la decimotercera causa de muerte en el mundo.   Se calcula en este orden que las tasas más bajas corresponden a América Latina y algunos de los paí­ses de Asia. 

Es frecuente que las tasas de suicidio sean más elevadas en los pueblos indí­genas que en el resto de la población de un paí­s.  Aproximadamente el 10 % de las personas que intentan suicidarse termina por quitarse la vida y una proporción mayor de ellos albergan pensamientos suicidas pero nunca intentan matarse. 

Las mujeres tienen más pensamientos suicidas que los hombres. Las lesiones autoinfligidas es la cuarta causa de muerte y la sexta causa de mala salud y discapacidad  entre los 15 a los 44 años de edad. Se produce una media de tres suicidios masculinos por cada suicidio femenino.