Los soldados de octubre


Este aniversario es un momento ideal para renovar nuestros votos de fidelidad a la Nación y de lealtad al Estado por una sola y sencilla razón: ¡Porque tenemos un pasado en común, un presente a compartir y un futuro a construir!

Cnel. Jorge A. Ortega G.

Edith González

Retomo  un texto del coronel Ortega para trasladarlo a los lectores en aras de mantener viva la historia de nuestro paí­s y  evitar  que se repitan hechos de dolor y lágrimas.

«Â¡Un disparo de revólver rasgó la noche! A ése… le siguieron muchos más… el General Francisco Corado yací­a sobre un charco de sangre en el interior de la Comandancia…

Los alzados tomaron el control de la Guardia de Honor. Los oficiales fueron detenidos y arrestados. Eran las 22:45 del 19/10/1944; la armerí­a fue violentada y el armamento repartido a discreción.

Pasados los primeros treinta minutos del 20 de Octubre, las puertas del cuartel se abrieron, los vehí­culos salieron en  grupos: motocicletas, camiones, jeeps y tanques, con sus respectivas dotaciones y se les uní­an civiles armados.

La madrugada llegó a su punto más frí­o y La Revolución a su clí­max. Los dos bastiones militares de la capital intercambiaban disparos de obús, entre el Fuerte de San José de Buena Vista al Fuerte  San Rafael de Matamoros, confundiendo a sus defensores sobre el verdadero origen de los ataques.

Lo anterior permitió la toma de puntos estratégicos por unidades de caballerí­a blindada, infanterí­a mecanizada y motorizada, perteneciente a la Guardia de Honor.

El incendio y  explosión del polvorí­n de Santa Bárbara del Fuerte de San José, la toma y control de las instituciones del Estado, aligeraron el paso de la revolución al Palacio Nacional encabezada por el Mayor Francisco Javier Arana, el Capitán Jacobo Arbenz Guzmán y Jorge Toriello. Pasado el mediodí­a, se rindió Ponce Vaides, el presidente provisional y se instaló la Junta Revolucionaria de Gobierno.

Este hito marca nuestro destino, desencadena nostalgias, proyectos inconclusos y sueños diluidos. Aproximarse a este momento histórico nos permite visualizar los retos de la reforma, renovación y la innovación, criterios torales de la Revolución de Octubre.»

Queda a las autoridades que gastan millones en un cuadro de autor mexicano, responder  a la desnutrición  del pueblo, por los ideales perdidos de la Revolución de Octubre. Y de las atrocidades que ahora se descubre,  que luego permitieron los gobiernos de la revolución.

Mientras los 33  mineros chilenos fueron rescatados  se proyectó en Guatemala,     el documental El juicio de Nuremberg,  quizá para que aprendamos a luchar por la vida y la dignidad hasta encontrar la recompensa o  el castigo.