LOS RETOS DE COLOM


Madres de familia salen de una escuela pública. El gobierno se comprometió a crear 22 institutos tecnológicos el próximo año. (Carlos Duarte. La Hora).

En el primer año de gobierno, la administración del presidente ílvaro Colom ofreció importantes obras de infraestructura social y de seguridad, que a criterio de analistas no podrán ser ejecutadas en su totalidad.

Javier Estrada Tobar
lahora@lahora.com.gt

Enfermeras asisten a una paciente en un hospital nacional. En los próximos tres años se prevé la construcción ocho hospitales nacionales. (Archivo La Hora.)Niñas juegan en un asentamiento resguardado por el Ejército. Analistas consideran que el Gobierno no podrá ejecutar los proyectos de seguridad planificados. (José Orozco. La Hora).

Los anuncios del presidente ílvaro Colom sobre la creación de dos nuevas Academias de la Policí­a Nacional Civil, en Huehuetenango y Petén, y de la construcción de una cárcel de máxima seguridad en el primer semestre del 2009 crearon expectativas en la población, durante la semana pasada.

De igual forma sucedió con el ofrecimiento para readecuar y modernizar el aeródromo de Ixcán, en Quiché, y fortalecer los destacamentos militares del occidente, como parte de estrategia para combatir el narcotráfico.

Pese a que los proyectos de seguridad para el próximo año cuentan con el respaldo de cooperantes internacionales, el Gobierno aún deberí­a realizar millonarias inversiones para poder completarlos y echarlos a andar, lo cual parece muy difí­cil de concretar para los analistas consultados.

¿IMPOSIBLE?

Mario Polanco, del Grupo de Apoyo Mutuo (GAM), indicó que la necesidad de mejoras en la infraestructura de seguridad es evidente, sin embargo también señaló que se debe trazar una estrategia para aprovechar al máximo los recursos disponibles.

«Creo que va a ser muy difí­cil que el Gobierno pueda cumplir con todo lo que promete; de alguna forma, los ambiciosos planes de seguridad parecen imposibles de ejecutar como los ha planteado el Ejecutivo», opinó Evelyn Segura, activista en derechos humanos.

«En medio de la crisis que enfrenta el paí­s, las metas propuestas por el Gobierno suenan como algo inalcanzable», agregó Segura.

El GAM presentó la semana pasada el informe mensual sobre la situación de violencia en el paí­s, donde se reportaron 353 muertes violentas de hombres y mujeres en noviembre.

Polanco urgió de acciones al gobierno para frenar la crisis de inseguridad, y resaltó que los proyectos de infraestructura deben planificarse de una forma que puedan ser cumplidos por el Ejecutivo en el corto y largo plazo, como parte de una polí­tica nacional de seguridad.

Aí‘O DE PROMESAS

Los guatemaltecos recibieron ofrecimientos y promesas de los partidos polí­ticos que participaron en la pasada contienda electoral del año pasado y en el 2008, después de tomar posesión del gobierno, el presidente ílvaro Colom continuó con esta dinámica.

La propuesta en educación se enfoca en el remozamiento de al menos 400 escuelas, la apertura de 800 telesecundarias y la construcción de 374 institutos básicos, en los cuales se deberá invertir una millonaria cantidad de fondos, a lo que se suma el ofrecimiento de Colom para la Juventud, grupo al que prometió la creación de al menos 22 institutos tecnológicos en todo el paí­s.

Por otro lado, el vicepresidente Rafael Espada anunció que se construirán 8 hospitales nacionales en los próximos tres años, y se realizarán cambios estructurales en el sistema de salud, además de instalar la Comisión Nacional del Trauma.

Abner Paredes, coordinador de la juventud del Centro de Acción legal en Derechos Humanos (CALDH), señaló que el gobierno no ha cumplido con los compromisos que adquirió con la población en los inicios del mandato presidencial.

«Otra vez están haciendo promesas que tal vez no puedan cumplir, como sucedió antes de que hubiera toma de posesión», subrayó Paredes, quien además indicó que varios de los ofrecimientos no están focalizados en las necesidades más urgentes de los jóvenes.

Por su parte, Daniel Pascual, lí­der de organizaciones campesinas, opinó que los planes del gobierno en los ámbitos sociales y de seguridad son positivos, pero en «algunos casos se encuentran fuera de las posibilidades del paí­s» por lo que recomendó utilizar un criterio más «realista» sobre los alcances del Estado en su capacidad de ejecución de proyectos.