Los rebeldes chadianos se retiran de la capital Yamena


Una familia francesa sale huyendo por el aeropuerto militar de Chad, ante la conflictividad social que se desató el pasado fin de semana.

Una calma precaria, rota por disparos esporádicos, reinaba hoy en la mañana en Yamena, donde el ejército chadiano afirma haber rechazado a los rebeldes, que prometieron sin embargo retomar la ofensiva para derrocar al presidente Idriss Deby.


«El enemigo (está) en completa desbandada», afirmó el general Mahamat Alí­ Abdalá, ministro de Minas y comandante de las operaciones de defensa frente a los insurgentes.

«El objetivo (de los rebeldes) era únicamente la destrucción de la ciudad y se retiran porque no les quedaba otra opción», declaró Abdalá. «El tiempo demostrará que están derrotados», agregó.

Los rebeldes reconocieron haberse retirado pero negaron una derrota.

«Nos retiramos de la ciudad», declaró hoy su portavoz Abderamán Kulamalá, pero «permanecemos en los alrededores».

«Ciertamente volvermos a pasar a la ofensiva, pedimos a la población civil de Yamena que se vaya inmediatamente porque su seguridad no está garantizada», agregó Kulamalá.

La alianza rebelde salió la semana pasada de Sudán y cruzó todo Chad, de este a oeste, para atacar la capital durante el fin de semana.

Una fuente militar en Yamena afirmó anoche que «los rebeldes fueron expulsados fuera de la ciudad, se encuentran más allá de la salida este».

«Esto no significa que no habrá combates (hoy), ya veremos si conservaron su capacidad de ataque», consideró esa fuente, sin excluir que queden en la ciudad «elementos durmientes».

Ayer en la tarde no se veí­a a ningún rebelde en los barrios populares en torno al centro de Yamena y el ejército se habí­a desplegado en el centro de la capital.

En los alrededores de la presidencia chadiana, protegida por carros de combate, las escenas de destrucción eran numerosas. Cristales rotos, impactos de bala, obuses y cohetes en las fachadas, árboles caí­dos en la calzada y vehí­culos calcinados.

Cadáveres de civiles yací­an en el suelo, cubiertos con alfombras o plásticos. Según responsables de la seguridad de varios organismos internacionales, los saqueos fueron cuantiosos.

El gran mercado de Yamena fue parcialmente incendiado por los disparos del ejército y posteriormente saqueado por la multitud, así­ como el edificio de la radio nacional, informó un testigo.

Miles de habitantes de la capital chadiana cruzaron ayer a Camerún huyendo de los combates, informó hoy el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), citando a responsables cameruneses.

Esta es la mayor ofensiva sufrida por el presidente Deby desde su llegada al poder por las armas en 1990, pero el jefe de Estado ya ha logrado en ocasiones precedentes salir victorioso de situaciones militares muy difí­ciles.

Chad acusa a Sudán, padrino tradicional de los rebeldes chadianos en los últimos años, de ser el instigador de esta nueva ofensiva.

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, «profundamente alarmado» por la situación en Chad, llamó a un cese al fuego entre el gobierno y las fuerzas rebeldes.

Sin embargo, el Consejo de Seguridad de la ONU no se puso de acuerdo anoche para emitir una resolución sobre la crisis y tení­a previsto reunirse de nuevo hoy en la mañana con ese objetivo, informó su presidente, el embajador de Panamá, Ricardo Alberto Arias.

Confianza


La Unión Europea (UE) está preocupada por los combates en Chad, que han provocado la suspensión del despliegue de su fuerza militar en ese paí­s, pero no considera aún que la operación EUFOR para proteger a los refugiados de la provincia sudanesa de Darfur esté comprometida.

Ayer, los 27 paí­ses de la UE manifestaron su «gran preocupación» por el intento «anticonstitucional» de los rebeldes chadianos, aunque también subrayaron su compromiso de «concretar los objetivos de la operación EUFOR Chad-República Centroafricana cuando las circunstancias lo permitan».

«Queremos mantener la operación», insistió hoy en Bruselas el Alto Representante de la Unión Europea para la Polí­tica Exterior, Javier Solana.

El enví­o de soldados europeos, suspendido el viernes, sólo se reanudará tras una nueva evaluación de la situación en Chad, el miércoles en el mejor de los casos, indicó ayer el ministro francés de Defensa, Hervé Morin.

«No está previsto ningún vuelo para hoy ni para mañana», confirmó el portavoz de la EUFOR, el teniente coronel Philippe de Cussac, en el cuartel general de la operación, en las afuerzas de Parí­s.