«Los partidos polí­ticos en Guatemala no tienen ideologí­a»


Rodolfo Aní­bal Garcí­a Hernández es uno de los diputados más jóvenes que integran la nueva legislatura. Tiene 40 años de edad. Es abogado y notario, ejerce la polí­tica desde sus años de estudiante de secundaria, tiene impregnada y sigue creyendo en la filosofí­a de los mártires guatemaltecos que trataron de defender la soberaní­a del paí­s, pero que desafortunadamente pagaron el precio con su vida. Con las respuestas que siguen, rompe con aquel refrán popular que reza: «un solo leño no arde», porque está convencido que la voluntad es suficiente para alcanzar los ideales.

Texto: Gabriel Herrera; Fotos: José Orozco

Aní­bal Garcí­a cumple su primer año como diputado al Congreso de la República, siendo uno de los legisladores más jóvenes de la actualidad.Aní­bal Garcí­a se ha desempeñado como jefe de bancada de Encuentro por Guatemala.

Pregunta: Encuentro por Guatemala no es una bancada numerosa, sin embargo, ha hecho oposición fuerte en algunos temas. En ese contexto, ¿Qué metas a nivel de bancada se ha propuesto?

Respuesta: Como bancada pensamos en dos aspectos: La definición de la agenda legislativa del Congreso, que es posible, no tanto porque nosotros no tengamos un número grande de diputados, sino por los espacios legales en los que nos corresponde participar. En las reuniones con los jefes de bloque, tratamos de estar informados de todos los temas. Sustentamos nuestras opiniones y de esa forma hemos logrado que nuestra opinión pese. Hacemos esfuerzos porque nuestra incidencia sea real.

Luego está el tema de la fiscalización. Creo que el partido, a pesar que somos tres, sí­ hemos estado en la lucha por fiscalizar. La diputada (Nineth) Montenegro, ha hecho un trabajo en el Organismo Ejecutivo, y yo, fiscalizando la Municipalidad de Guatemala y el Ministerio Público.

P/ La mayorí­a de diputados de primer ingreso llegan con unas expectativas altas y equipajes repletas de ideas de cambio, hablo de las excepciones en donde no se pagan favores polí­ticos en los partidos. ¿Cuáles son las metas que se ha propuesto usted como diputado?

R/ Para ningún diputado debe tener excusa para justificar que no se hace el trabajo. Para eso están las comisiones de trabajo. La iniciativa de ley no depende que uno integre o no un partido. En los debates en el pleno, se puede participar con toda propiedad, se pueden expresar argumentos.

En términos generales, estoy satisfecho con lo que he logrado hasta el momento, aunque reconozco que la buena voluntad, el entusiasmo, la capacidad y la convicción polí­tica e ideológica que uno tiene, muchas veces se ve mermada porque al final de cuentas hay que reconocer que el Congreso de la República es una institución cuestionada, donde hay demasiados intereses en conflicto. Hay muchas presiones, hay demasiadas agendas que muchas veces no tienen que ver con el interés nacional sino con intereses particulares.

P/ Podrán sus propuestas encontrar camino en el mecanismo polí­tico legislativo como el que actualmente existe en el paí­s?

R/ Creo que no. En tanto no cambie el sistema de elección de diputados, el financiamiento de los partidos polí­ticos, el financiamiento de las campañas y no se reforme la ley Electoral y de Partidos Polí­ticos, para garantizar una representación más idónea y una representatividad más adecuada de los distintos distritos, es imposible.

P/ ¿Qué dificultades se atraviesan cuando solo es una terna de diputados en un Congreso de 158 parlamentarios?

R/ Son reales, porque en medio de la lucha que nosotros hacemos en el propio pleno, por ejemplo, en el caso de Fonpetrol, en donde nosotros advertimos que habí­a algún subterfugio para darle una naturaleza distinta a una ley.

En otros casos que hemos descubierto, lo único que nos ha quedado es denunciar en el pleno y en los medios de comunicación Y lo que está ocurriendo acá es que fijamos nuestra posición.

El problema fundamental es que los partidos polí­ticos en Guatemala no tienen ideologí­a. No es discusión polí­tica e ideológica la que se entabla en el Organismo Legislativo, los partidos de derecha no entienden cuál es su posicionamiento en muchos temas, evidentemente quienes sustentamos una posición de izquierda estamos en una franca minorí­a.

No identificamos contrapartes con argumentos sólidos que nos pueda permitir hacer realidad lo que sucede en otros paí­ses, en donde hay una posición de derecha conservadora definida y una posición de izquierda definida, entrando a debates maduros y responsables.

El otro grave problema, es que los diputados que están en el Congreso difí­cilmente estén atendiendo una agenda partidaria, están atendiendo más a una agenda particular y muchas veces no tiene nada que ver con el planteamiento polí­tico del partido. Esas son las dos graves deficiencias por las cuales no podemos entrar a discutir los grandes problemas nacionales que se hace necesario abordar.

P/ ¿Ya sabí­a eso cuando decidió lanzar su candidatura como diputado?

R/ Sabí­amos de antemano que era difí­cil y complicado, sin embargo esperábamos que el pueblo tuviera una mejor capacidad de poder identificar las diferentes opciones. Yo sigo convencido que Encuentro por Guatemala tení­a un equipo de candidatos bueno, a nivel nacional, en cada uno de los departamentos. Sin embargo vuelvo a la parte toral, el problema es el sistema, porque la gente no mira esas propuestas, no logra entender que detrás de partidos pequeños pueden haber planteamientos genuinos y en defensa de los intereses nacionales.

P/ ¿Es indispensable ser bancada numerosa para realizar un buen trabajo legislativo?

R/ Eso es relativo. En nuestro caso estamos convencidos que estamos trabajando la jornada indispensable, y a veces hasta más tiempo, poniendo todo nuestro conocimiento al servicio de la causa en la que estamos.

No hay excusa, un solo diputado puede tener la valentí­a de hacer denuncias fuertes y hacer posicionamientos responsables y dignos en el hemiciclo. Hemos sido algunas bancadas pequeñas las que hemos estado empujando la ley de Acceso a la Información, debatiendo sobre la misma, tratando de agendar en junta de jefes de bloque, tratando de acelerar los procesos. Allí­ es donde sí­ valdrí­a la pena tener una representación mayoritaria para un proyecto como el nuestro.

P/ Sin embargo, siendo un bloque minoritario son vulnerables, ¿Qué obstáculos han logrado librar como bancada?

R/ El principal obstáculo que hemos logrado sobrepasar, es que a pesar de ser un bloque pequeño, estamos en la lucha permanente, en la denuncia, haciendo uso de nuestra iniciativa de ley, de nuestra tarea de fiscalización y en términos generales, creemos que la ventaja es que Encuentro por Guatemala es un partido que se encuentra en el debate polí­tico y ese es un logro de por sí­ considerable, en tanto la fuerza de nuestros argumentos tiene incidencia en el tema cuantitativo de diputados.

Hay bancadas que tienen una gran cantidad de parlamentarios pero no logran tener argumentos sólidos para expresar sus ideas. Creo que ese es un punto a nuestro favor.

P/ Si bien es cierto, faltan aún tres años y medio para que concluya la legislatura, con lo cual el camino es aún largo para seguir. ¿En éstos primeros seis meses, qué logros pueden enumerar?

R/ El primero que hemos empezado a darle vida a nuestra agenda legislativa. Nos comprometimos con la transparencia, con la lucha en contra de la corrupción y al dí­a de hoy estamos metidos de lleno en el tema de la Ley de Libre Acceso a la Información. Hemos estado siempre pendientes y muy crí­ticos de cómo se ha manejado el escándalo del MDF (Mercados de Futuro).

De hecho fuimos la bancada que sugirió que esto se sacara a luz pública y que no era conveniente seguir teniéndole en discusiones internas en este Congreso; en el mismo momento en que nos dieron a conocer los indicios de que podí­a haber una malversación, nosotros sugerimos que era peligroso que nos prestáramos a ocultar estos datos y que probablemente era delictivo caer en una omisión de denuncia.

Nuestro compromiso ha sido claro en el tema de la transparencia, en favor de los derechos económicos y sociales. Hemos planteado la ley de bonificación incentivo, en la dirección de fortalecer derechos de los trabajadores y del salario; en el tema de seguridad y justicia, la propuesta para crear la policí­a de investigación criminal y otras iniciativas que vamos a presentar en este segundo semestre, como la ley para crear la procuradurí­a de defensa del consumidor; la ley de desarrollo rural integral, que está trabajando la diputada Otilia Lux y esperando que el tema del petróleo sea abordado con toda seriedad, y, que no se caiga en el juego que han caí­do muchos Congresos, de vender los recursos naturales y transar, pero esperamos que los demás congresistas entiendan que una cosa es aprobar el fondo del petróleo y otra es aprobar la prórroga de los contratos petroleros.

Esa ha sido una pelea titánica de parte nuestro, pero estamos convencidos que vamos ganado la batalla.

P / En éste paí­s la denuncia es un derecho peligroso. Quien lo hace se arriesga a enfrentar amenazas o desafiar a la misma muerte. Si tenemos esa dinámica oscura y con el trabajo de fiscalización que se han empeñado como diputados, ¿Ha recibido alguna amenaza o intimidación hasta el momento?

R/ Desafortunadamente tener cierta beligerancia y el valor de definir y defender posiciones ideológicas, en Guatemala ha sido una actitud de alto riesgo. En el tema de armas y municiones, yo recibí­ algunos comentarios de algunas personas vinculadas que se sentí­an molestas por la actitud que tomo en esa discusión.

Recibí­ algún tipo de «persuasión», por decirlo de otra forma. Comentarios donde algunos amigos le advierten a uno sobre que algunas personas están molestas con las tareas que uno está realizando, con uno comentan, pero sin embargo ha sido uno de los casos. Hay otros casos donde hasta algunos diputados se molestan con las actitudes personales, sin embargo estamos dispuestos a seguir dando la batalla.

P/ ¿Para tener éxito como diputado qué es más importante? ¿Ser polí­tico, profesional, descarado u honesto?

R/ Lo más importante es ser honesto. Yo cambio la profesión por la honestidad. Yo cambio la capacidad por el aspecto polí­tico. Me parece que tampoco serí­a adecuado denigrar a lo polí­tico, porque mi modelo de polí­tico es definido ideológicamente, honesto y capaz. Ese es el modelo que nosotros vimos en los polí­ticos de la izquierda que siempre nos ha apasionado estudiar. Para mí­ ese es un aspecto fundamental.

P/ ¿Y qué consecuencias trae ser eso?

R/ Las consecuencias están a la vista. Hay que recordar que en Guatemala, por la intolerancia y la guerra, los hombres más ilustres de este paí­s, catedráticos universitarios brillantes de la Universidad de San Carlos de Guatemala, especialmente de las facultades de Derecho, Economí­a, Agronomí­a, técnicos, médicos brillantes, grandes rectores, decanos, dirigentes sociales y grandes polí­ticos cayeron ví­ctimas de esta intolerancia.

En la historia guatemalteca sigue vigente, como una ignominia, los asesinatos de Alberto Fuentes Mohr, Manuel Colom Argueta, Adolfo «Fito» Mijangos, Mario López Larrave. Ese es el riesgo que está evidentemente marcado por la historia, pero justamente contra eso es lo que hay que luchar. Hoy quienes tenemos un pensamiento polí­tico definido y quienes estamos dispuestos a luchar por los intereses nacionales, estamos obligados a seguir con esta lucha.

P/ ¿En el siglo XXI no se corre ese riesgo?

R/ Se corre el mismo riesgo que antes, las condiciones no han variado mayor cosa, pero este ya no es el momento para los temores. Sin lugar a dudas, o agarramos en serio esa semilla que se encuentra ahí­ regada por tanto revolucionario y tanto polí­tico honesto y capaz que existió en el paí­s; o dejamos que sean los mismos y los grandes sectores tradicionales de poder, los que dirijan los destinos de este paí­s.

P/ ¿Cómo ha sido el ambiente de este Congreso envuelto en escándalos y acusaciones y trifulcas, que le quitan propiedad a ese alto organismo?

R/ Es un sentimiento de preocupación y desagrado constante, porque hay una gran cantidad de diputados que seguramente no tienen nada que ver en los malos manejos que han hecho algunos diputados, no tienen nada que ver en la contratación de asesores en una forma anómala, de hecho hay quienes no tienen asesor.

No tienen nada que ver con el manejo de las cajas chicas de los partidos, de las jefaturas de bloque. No tienen nada que ver en la administración del Organismo Legislativo. Por ese lado es lamentable tener que aceptar, que la población no lo ve de esa forma, y nos mete en un mismo costal. Ese es un punto delicado. Sin embargo en medio de todo eso, hay una oportunidad para que quienes nos sentimos transparentes, dignos, honestos y no tenemos cola que nos machuquen, podamos unificarnos y presentar una alternativa frente a lo mismo y lo tradicional.

P/ ¿Cómo evalúa el trabajo de otras bancadas y de otros diputados?

R/ Es difí­cil calificar el trabajo de otros, más me preocupo del trabajo que nosotros estamos haciendo. Sin embargo hay bancadas pequeñas que están haciendo un gran aporte, que están alejadas de los escándalos y hay diputados en todas las bancadas, que están actuando de buena fe, con mucha conciencia y enorme esfuerzo en su trabajo legislativo.

Desafortunadamente como no hay una polí­tica definida de parte de los partidos, para enfrentar en serio la labor parlamentaria y que tenga resultados concretos, es difí­cil percibir eso por parte de la población.

P/ ¿Para Encuentro por Guatemala, qué temas nacionales de trascendencia son imposibles de impulsar?

R/ El tema de desarrollo agrario, que sigue siendo un tabú y que va a costar de impulsar en este paí­s en la medida que los partidos polí­ticos mayoritarios y los principales dirigentes de los mismos no entiendan que son desafí­os reales para el paí­s, ese tema no podrá abordarse. Hablar de tierra escandaliza, en la medida que no definamos una polí­tica agraria integral, y que no podamos hablar de desarrollo rural integral, es imposible que definamos un nuevo modelo en el paí­s. El otro tema difí­cil de abordar es el tema fiscal, yo creo que en el peor momento se plantea una intención, donde el gobierno da marcha atrás.

Pero aun con todos los escándalos de los cuales, lamentablemente, se ha visto involucrada la bancada oficial, a mi juicio se debió haber seguido con ese intento de reforma fiscal. El otro tema que no se va a abordar, es el que tiene que ver con los recursos naturales, mientras exista miopí­a por no entender que deben ser protegidos y regulados, en la forma que más convenga a los intereses generales de la nación. El otro tema casi imposible es seguridad y justicia de forma integral. Lo que veo son parches e intentos por avanzar en algunos aspectos, pero no existe voluntad polí­tica en el Congreso.

P/ ¿A qué le apuesta, armas y municiones; limitación de la información; limitar el desarrollo rural; más agentes privados, de seguridad, diputados gerentes?

R/ Le apostamos a la ley de armas y municiones. Desarrollo rural es algo prioritario para la bancada. Lo que único no vemos bien son los diputados gerentes, el legislador debe ser un funcionario polí­tico para debatir los problemas nacionales y darles soluciones polí­ticas a los grandes problemas del paí­s.

P/ ¿Qué mancha que no le han podido quitar al traje de su partido Encuentro por Guatemala?

R/ Podrí­a ser que todaví­a perviva en algunas mentes, que existe una vinculación enfermiza y descalificadora, con el consorcio Gutiérrez-Bosch y que siempre se ha asociado a la diputada Montenegro con el señor Dionisio Gutiérrez. Yo que fui secretario de organización nacional del partido y conduje todo el equipo legal y de organización nacional, puedo dar fe que no tenemos ninguna vinculación. Otra muestra es que en Encuentro por Guatemala, hemos manejado temas que al sector empresarial no le agradan.

P/ ¿Por qué riñeron con Armando Sánchez y él se desligó de Encuentro por Guatemala?

R/ Tiene que ver con la personalidad de él, Armando es un diputado muy activo, muy dinámico, sin embargo vimos que habí­a alguna desavenencia de él en relación al cómo nosotros conducí­amos algunas cuestiones, se intentó platicar y llegar a entendidos. Nos sorprendió su renuncia un dí­a antes que nos habí­a establecido algunas condiciones, para seguir en el proyecto, que surgió por diferencias en la conducción de algunos integrantes del partido.

Estábamos dispuestos a escuchar y encontrar soluciones integrales. Sin embargo se marchó del partido, sigo creyendo que la salida de él fue una precipitación de su parte, pero la decisión está tomada. Nosotros con lo que tenemos vamos a luchar por sacar adelante al partido.