Los monos sabios o políticos


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A nivel mundial es conocida la figura de tres monitos, uno tapándose los oídos, otro tapándose la boca y el tercero tapándose los ojos; es decir, no oyen, no hablan y no miran. Hay quienes dicen que los monos son sabios y otros que son políticos, que solo oyen, hablan o miran cuando les conviene, sin importarles lo que verdaderamente es su responsabilidad, en especial si han sido electos de forma democrática para oír, para hablar y para mirar en pro de los intereses del pueblo.

Juan Francisco Reyes López
jfrlguate@yahoo.com


El día viernes 11 de octubre hice público en esta columna, bajo el título “Carta al presidente sobre el contrabando y los precios”, que le había enviado a Otto Pérez Molina, a Roxana Baldetti, con copia al Ministro de Economía, Sergio de la Torre, si así es que se le puede llamar; al Comisionado Presidencial para la Competitividad, Juan Carlos Paiz, a la Comisión de Defensa del Consumidor del Congreso, así como al Procurador de Derechos Humanos, una nota y una caja conteniendo productos y precios de pastas, aceites, cereales, productos lácteos, pasta dentífrica, jabón de baño o tocador y detergentes, que se podían adquirir en los diferentes municipios limítrofes con México, así como los mismos productos, muchos de ellos de la misma marca, que se vendían en mercados y despensas familiares de la capital e interior del país, donde se evidenciaba que los productos mexicanos, de igual calidad, en muchos casos, de mayor peso, su precio en los municipios guatemaltecos limítrofes con México se vendían con una gran diferencia de los productos guatemaltecos entre un 50% a 100%, que esa es la razón por la que con toda lógica y necesidad económica, muchas familias estaban consumiendo el producto mexicano, incluso había algunas de ellas que cruzaban a Tapachula una vez al mes y compraban los productos de la canasta básica a un menor precio y los internaban al país para su consumo de forma legal, mediante pólizas menores que sólo tenían que pagar el IVA, lo que en todo caso salían sumamente beneficiados.

A pesar de lo evidente y claro de mi carta al Presidente, Vicepresidenta y demás funcionarios, no he recibido respuesta, ni privada ni pública, lo cual evidencia que no quieren oír, que no quieren hablar y que no quieren mirar por qué se produce esa enorme diferencia en los precios de los productos mencionados.

¿Eso es correcto? O nos encontramos nuevamente ante un pago de campaña política, ante un privilegio a favor de los escasísimos importadores o productores de harina, de pastas alimenticias, de aceites, de huevos, de detergentes y demás.

Guatemala no va a resolver la desnutrición, el hambre, la extrema pobreza, la pobreza que aqueja a más de la mitad de los niños, mujeres, adultos y ancianos con políticas de no escuchar, de no hablar o de no mirar.
Señor Presidente, cuando usted sale públicamente hablándonos de sus compromisos y ejecuciones, nos preguntamos si no debería de atender los planteamientos de la grave elevación de precios de la canasta básica que sin duda alguna es el problema que más afecta a la gran mayoría de guatemaltecos.

En cuanto al señor Procurador de los Derechos Humanos, Jorge de León Duque le requiero que en base a su responsabilidad e independencia actúe ante la violación a la vida que está produciendo la desnutrición, el hambre y la elevación inmoderada e injustificada de la canasta básica. Su responsabilidad es enorme, tanto por su cargo de Procurador como por la memoria de su padre, Ramiro de León Carpio, quien como Procurador de los Derechos Humanos –en su momento- escuchó, miró y actuó en pro del bien común.
¡Guatemala es primero!