Los misiles de EE.UU. en el Golfo pondrán «nervioso» a Irán


Una fotografí­a de archivo publicada por la Marina de los EE.UU. muestra a especialistas impulsar bombas de aviación para ser cargadas en aeronaves. AFP PHOTO / HO / US NAVY / JAMES R. EVANS

El despliegue por Estados Unidos de un sistema de defensa antimisiles en paí­ses árabes del Golfo, frente a las costas de Irán, atizará las tensiones en esta estratégica zona que aprovisiona un tercio de la demanda mundial de petróleo, afirmaron analistas.


«Esto hará que Irán se ponga más nervioso», afirma Mustafa Alani, responsable del Gulf Research Centre, un centro de investigación sobre cuestiones de seguridad, basado en Dubái.

Washington desplegó este sistema de defensa antimisiles en la región, para hacer frente a lo que percibe como un amenazante programa nuclear iraní­, así­ como a la creciente capacidad de Teherán en materia de misiles.

La decisión inquieta a Irán, que ya advirtió a sus vecinos del Golfo contra cualquier participación en eventuales planes militares estadounidenses contra la República Islámica.

Pero este despliegue también tiene como objetivo tranquilizar tanto a los paí­ses del Golfo, «para que no se sientan obligados a procurarse por sí­ mismos el arma nuclear», como a los israelí­es, muy inquietos ante la amenaza nuclear iraní­, según un responsable citado el sábado por The New York Times.

Este diario precisó que Washington despliega naví­os especializados frente a las costas iraní­es, así­ como interceptores de misiles en cuatro paí­ses: Qatar, Emiratos írabes Unidos, Bahréin y Kuwait.

«Los iraní­es van a interpretar esto como el primer paso de un plan militar estadounidense (…) cuyo objetivo es tranquilizar a los aliados de Estados Unidos (asegurándoles) que estarán protegidos en caso de ataque iraní­», afirma Anoush Ehteshami, un especialista de Irán y el Golfo, que enseña en la universidad británica de Durham.

«Irán vivirá la extensión del paraguas de seguridad norteamericano hacia sus vecinos como una presión indirecta, como una provocación», añade.

«El consejo de Cooperación del Golfo (CCG) está atrapado en un cerco entre Irán y Estados Unidos, y sus miembros han dicho públicamente que no quieren involucrarse en una acción militar contra Irán. Pero ni Estados Unidos ni Israel les pedirán su opinión si deciden atacar a Irán desde aguas internacionales o desde bases lejanas», explica el experto.

Riad Kahwaji, que dirige el Institute for Near East and Gulf Military Analyses, con base en Dubái, considera que el despliegue supone «una escalada y una fuente de tensión entre el CCG e Irán».

«Ello recuerda que la opción de la guerra sigue abierta», declara.

Según Alani, Washington busca esencialmente neutralizar la amenaza de misiles de Irán. «La única ventaja estratégica de Irán es el misil Shahab (con un alcance de 1.800 km) y los norteamericanos decidieron neutralizarlo», explica.

El general David Petraeus, comandante de las fuerzas estadounidenses en Irak y Afganistán, indicó el pasado 22 de enero, en un discurso en Washington, que el despliegue norteamericano en el Golfo incluye ocho baterí­as de misiles antimisiles Patriot, «dos por paí­s».

Arabia Saudita ya posee ese tipo de baterí­as y los Emiratos írabes Unidos hicieron un pedido en 2008 para obtenerlas. Bahréin es la sede de la Vª Flota estadounidense, Qatar alberga la comandancia central norteamericana y Kuwait tiene una base estadounidense.

Estados Unidos posee además en el Golfo barcos cruceros equipados con misiles guiados Aegis, capaces de interceptar misiles de medio alcance.