«Los medios son la piedra angular de la democracia»


Stephen Coon, un periodista estadounidense con una amplia trayectoria en coberturas polí­ticas, explica cómo los medios son un pilar fundamental en los procesos democráticos en los que se elige a las autoridades. En las siguientes lí­neas aborda temas generales de la próxima cobertura polí­tica en Guatemala, que iniciará oficialmente a mediados del próximo año.

Javier Estrada Tobar
jestrada@lahora.com.gt

¿Cuál es la importancia de la Prensa en la cobertura de la campaña electoral y las elecciones?

Los medios de comunicación son la piedra angular de la democracia. Sin la Prensa, el pueblo no podrí­a entender los asuntos clave que les afectan en una campaña y no conocerí­an bien a los candidatos que se postulan para cargos públicos. En este contexto, tanto los ciudadanos electores como los polí­ticos necesitan de los medios de comunicación para construir el diálogo e intercambiar opiniones sobre los temas de interés común, en medio de un proceso por el cual se elige a quienes se les va a delegar la soberaní­a popular.

¿De qué forma los medios de comunicación pueden realizar aportes para fortalecer un proceso democrático de elección?

Hay varios factores importantes, pero principalmente la Prensa tiene que identificar y comunicar los asuntos más importantes que les afectan y preocupan a los ciudadanos. Los periodistas deben ir a los barrios, para entrevistar directamente a los vecinos de las comunidades y vecindades, escuchar de ellos sus problemas y transmitirlos a los polí­ticos, quienes por su parte, deben proponer soluciones reales a los problemas de la ciudadaní­a. A los polí­ticos les gusta proponer sus ideas y expresar sus lemas, pero el pueblo necesita entender las propuestas y compartirlas con los candidatos. Lamentablemente en los Estados Unidos y en otros paí­ses, prevalece la tendencia de realizar una cobertura al estilo de «carrera de caballos», que se reduce a decir quién lleva la delantera y quién va atrás en las encuestas de opinión, pero realmente eso no es importante. Lo más importante son las propuestas concretas y especí­ficas para solucionar los problemas del paí­s. El papel de los medios en la cobertura electoral es exponer las propuestas, evaluarlas y luego, comprobar su cumplimiento.

Es una tradición el que la cobertura se concentre en los polí­ticos. ¿De qué forma se puede democratizar una campaña, en la que los protagonistas sean los electores?

Hay varias maneras de hacerlo. Los periodistas que trabajan para los medios tradicionales de Prensa deben visitar frecuentemente los barrios y las comunidades, para entrevistar a los ciudadanos y hablar con ellos cara a cara sobre sus inquietudes, para saber cuáles son sus preocupaciones. No se trata de las preocupaciones de los polí­ticos. Por otro lado, los nuevos medios de comunicación pueden ser una herramienta provechosa para los ciudadanos, por ejemplo Twitter y Facebook, así­ como los otros medios sociales, pueden dar al público mucha información alternativa y pueden hacer una cobertura no tradicional de la campaña. Por ejemplo, los blogueros pueden cubrir a los polí­ticos y publicar las propuestas de una forma completamente diferente que los medios tradicionales.

¿Qué alternativas tienen las fuerzas polí­ticas con bajo presupuesto, para tener presencia en los medios?

Es difí­cil. Algunos polí­ticos tienen una gran cantidad de recursos y aprovechan sus fondos para llamar la atención de los medios tradicionales; en situación de desventaja, los partidos polí­ticos pequeños deben acercarse a las comunidades con propuestas serias, para que sean tomados en cuenta por los medios. Por otro lado, los blogueros o los ciudadanos con acceso a internet pueden realizar una cobertura alternativa para promover el diálogo a todo nivel.

¿Quién debe definir la agenda de los medios en la cobertura electoral?

Como periodistas profesionales debemos desarrollar nuestra propia agenda, pero los medios deben ser más agresivos en la cobertura del público, de los ciudadanos; no debemos seguir la agenda establecida por los polí­ticos, pues ellos aspiran a ser servidores públicos y deben conocer a quienes van a servir si ganan la elección. Los periodistas deberí­an confrontar a los polí­ticos para que hablen de sus planes especí­ficos, basados en las necesidades de las personas. Al final, los polí­ticos y el gobierno trabajan no para sí­ mismos, sino para el pueblo.

¿De qué forma influye el marketing polí­tico sobre la cobertura seria de la Prensa?

En el caso de los lemas, sucede que influye sobre los periodistas e incluso, sobre los medios. A los polí­ticos les gusta decir frases como: «yes, we can» (si, nosotros podemos), que fue el lema del presidente Obama en las elecciones, y realmente funcionan como parte de su estrategia de mercadeo, pero los periodistas deben ser crí­ticos y preguntarse «Â¿si podemos?, «Â¿podemos qué?». El marketing polí­tico deberí­a quedar fuera de la cobertura y los periodistas deben interesarse más por el contenido de las propuestas y los intereses de los votantes.

La violencia es un factor común en los procesos electorales. ¿De qué forma los medios pueden encarar las amenazas que conlleva la cobertura polí­tica?

Los periodistas podrí­an trabajar juntos, al igual que los medios de comunicación; los que se sientan amenazados deben establecer un sistema de la cobertura para trabajar en equipo y aunque no logren contener la violencia, pueden reducir su vulnerabilidad. Tienen la posibilidad de buscar sus primicias en algunos campos, pero es recomendable unificar esfuerzos para protegerse. Cuantos más periodistas hay, posiblemente sea mejor.

«Sin la Prensa, el pueblo no podrí­a entender los asuntos clave que les afectan en una campaña».