El mundo maya está vivo. Es la premisa que utiliza el Instituto Guatemalteco de Turismo (Inguat) para dar un nuevo enfoque a la cultura autóctona que anualmente atrae a miles de extranjeros que desean conocer la historia prehispánica de Guatemala.
lahora@lahora.com.gt
Con un nuevo giro en las políticas del país, se pretende dar protagonismo a las comunidades mayas que son fuentes de conocimiento y cultura, para que se involucren en la actividad turística y tengan mayores posibilidades de incrementar sus ingresos y consecuentemente la posibilidad de desarrollar sus propios proyectos sostenibles.
El Inguat junto a la Cámara Guatemalteca de Turismo y el Banco Interamericano de Desarrollo presentaron los avances del «Proyecto de Desarrollo Competitivo del Turismo Cultural en Comunidades Indígenas Mayas de Guatemala» de las que destaca la creación de 3 rutas de turismo cultural y la publicación de informativos sobre la historia de la cultura maya.
Julio Orozco, presidente del Inguat, informa que también se ha trabajado con los pueblos mayas en campañas conjuntas con las que se ha logrado la reconstrucción de los inmuebles que serán Centros de Visitantes y la construcción de la red de Turismo í‰tnico conformada por 96 organizaciones indígenas.
«Guatemala es más que ruinas y edificios prehispánicos, es toda una cultura que está viva, tiene conocimientos y una cosmovisión particular de la vida que en ningún otro lugar del mundo se puede conocer», afirma Orozco.
Según las citadas organizaciones, las comunidades turísticas de los departamentos de Sacatepéquez, Chimaltenango, Totonicapán, Quiché, Huehuetenango, Sololá, Suchitepéquez, Retalhuleu, Quetzaltenango, Alta Verapaz y Baja Verapaz serán los beneficiados a corto plazo, sin embargo se podría ampliar la cobertura a más centros de interés.