Jeffrey Loria exudaba satisfacción por las recientes contrataciones de José Reyes y Heath Bell por los Marlins de Miami y parecía aún más feliz por la posible incorporación de un «gran» toletero, como dijo cuando los periodistas le preguntaron sobre Albert Pujols entre otros.
«Quiero que nuestro equipo sea importante», manifestó ayer el propietario de los rebautizados Marlins de Miami en el inicio de la reunión invernal de las mayores.
Loria intentó salir rápidamente de la rueda de prensa en que Bell habló de su nuevo cariño por el equipo y de volver a jugar con Reyes. Los periodistas lo interceptaron, ansiosos por saber quién más estaba en su mira: Pujols, C.J. Wilson, Mark Buehrle…
Los Marlins, lejos de transferir a sus estrellas, se han vuelto la mayor figura del mercado en el receso de la temporada, sobre todo por su nuevo estadio en la Pequeña Habana que atrae a los jugadores libres.
Al concretar el acuerdo con Bell por 27 millones de dólares y tres años, los Marlins se aseguraron un cerrador estelar. El contrato con Reyes por 106 millones y seis años está pendiente de un satisfactorio examen físico.
Al describir a Reyes como un «joven que entusiasma» y a Wilson como un «tipo muy inteligente y muy interesante», Loria dijo que los Marlins pueden ser un equipo ganador en su estadio de techo retráctil cerca del centro de Miami.
Pujols, uno de los grandes toleteros disponibles en el mercado que ya visitó el nuevo estadio, se uniría a Hanley Ramírez, Mike Stanton y Logan Morrison en el orden al bate, si es que el tres veces Jugador Más Valioso de la Liga Nacional está dispuesto a dejar a los Cardenales de San Luis, el único equipo con el que ha jugado en las mayores.
«Â¿Un gran bateador?», se preguntó Loria alzando la voz, mientras su anillo de la Serie Mundial del 2003 le brillaba en una mano. «Bueno, no sé, pero existe la posibilidad de un jugador o dos que estamos observando».
El presidente de los Cardinals, Bill DeWitt Jr., afirmó que se mantiene esperanzado: «Creo que sería presuntuoso decir que soy optimista porque, obviamente, hemos continuado las discusiones y tenemos un buen diálogo en marcha».
Los Yanquis de Nueva York y los Medias Rojas de Boston —que tradicionalmente traen la cartera más abultada en las contrataciones— se movían con cautela.
Texas podría tratar de retener a Wilson luego que éste le ayudó a quedarse a un strike de su primer título de Serie Mundial.
«Básicamente consideramos que vamos a sopesar el mercado», indicó el gerente general Jon Daniels.
Los Mets, con tres fojas perdedoras en tres temporadas y sumidos en pérdidas por el fraude de Bernard Madoff, decidieron reducir la nómina salarial de 140 millones a 100 millones de dólares el año venidero. El gerente general Sandy Alderson dijo que el equipo perdió 70 millones, sin precisar si todo corresponde a este año.
Sin lamentos
El gerente general de los Mets, Sandy Alderson, recibió casi imperturbable la partida del dominicano José Reyes.
El campocorto estelar se dirige con los Marlins de Miami sin recibir un ofrecimiento formal del equipo que lo contrató por primera vez a los 16 años. Pero Nueva York no tiene la intención de ceder a otro astro surgido en sus filas, el antesalista David Wright.
«Bien o mal, nunca consideré que su situación (de Wright) estuviera vinculada a la de José», afirmó Alderson horas después de que Reyes acordó un contrato de 106 millones de dólares por seis años con los Marlins.
Reyes fue en la temporada anterior el campeón de bateo en la Liga Nacional. Y aunque parece que los Mets — aquejados por problemas financieros y sumidos en pérdidas por el fraude de Bernard Madoff— nunca tuvieron una gran posibilidad de retener al veloz bateador ambidiestro, hubo un destello de esperanza la semana pasada luego de algún contacto inicialmente positivo con sus representantes.
«La posibilidad, creo, se abrió en esta última semana, pero se cerró muy abruptamente. … De verdad creo que el viernes lo que habíamos propuesto de manera general tuvo cierto atractivo, y para el sábado se había acabado», dijo Alderson. «Eso no tuvo éxito, y nosotros seguimos adelante».
Eso significa seguir adelante sin el cuatro veces participante del Juego de Estrellas en el campocorto, responder preguntas sobre el futuro de Wright y esperar que un sano Johan Santana pueda contribuir de nuevo en el montículo después de ausentarse la campaña pasada por una lesión en el hombro.
Por lo pronto, un bar y un restaurante de Nueva York le ofrecieron el lunes a los aficionados de los Mets la oportunidad de intercambiar sus camisetas con el número 7 de Reyes por una cerveza gratuita para ahogar sus penas, champaña para celebrar su partida o un bocadillo para los que no beben.