Los goleadores están deprimidos


Un extraño virus afecta a los máximos goleadores europeos de la temporada pasada. Le pasa a Ibrahimovic, Forlán, Anelka, Grafite, Gignac… Todos, sin excepción han pasado del blanco al negro, de un año plagado de goles a una sequí­a que les ha puesto en el disparadero.


Los pichichis europeos de la pasada campaña se han quedado secos. Un caso sintomático es el de Diego Forlán, Bota de Oro con 32 goles hace sólo nueve meses. Su rendimiento está siendo más que discutido en el Atlético. Sólo lleva marcados 12 goles en Liga, dos de ellos de penalti, y los principales dirigentes del club se arrepienten de no haberle vendido el pasado verano.

Tampoco le marchan las cosas bien a Zlatan Ibrahimovic, máximo goleador del Calcio el año pasado con 25 tantos. El sueco empezó lanzado a gol por partido, pero el año 2010 está convirtiéndose en un suplicio para el fichaje más caro de la historia del Barí§a. De momento, se ha estancado en los 12 goles. Incluso algunos echan de menos a Samuel Etoo, otro de los grandes goleadores del año pasado, pero en el Inter se ha roto su idilio con el gol.

El último Pichichi de la Premier, Nicolas Anelka, también está viviendo un año un tanto complicado. El francés acabó la temporada pasada con 19 tantos, pero con Ancelotti no es indiscutible y de momento sólo ha sido capaz de marcar ocho goles, muy lejos de los 21 de Drogba. Igual les ocurre a Grafite (Wolfsburgo) y Gignac (Toulouse), cuyas prestaciones goleadoras se han reducido de forma espectacular. El Pichichi de la Bundesliga ha pasado de marcar 28 goles el año pasado a sumar sólo ocho ahora, mientras el máximo goleador francés, que anotó 24 tantos la temporada pasada, sólo ha podido hacer seis.

Y estos no son los únicos. El Hamdaoui, del AZ holandés, y Nené, del Nacional de Madeira portugués, también han pasado de ser los mejores realizadores del año pasado a quedarse sin gol. Y es que como bien saben los delanteros y como reza el tópico, el gol es cuestión de rachas.

Hat-trick de «Ibra»


El mismo dí­a en que Leo Messi firmó un nuevo «hat-trick» (tres anotaciones en un solo partido) para el Barcelona, Zlatan Ibrahimovic hizo otro pero de fallos, que resumen a la perfección el desquiciante 2010 que lleva el sueco. Y eso que en La Romareda consiguió volver a marcar, aunque bien es cierto que fue de penalti y gracias a que Messi se lo dejó tirar. «Lo de Messi es increí­ble», dijo «Ibra» al término del partido sobre el detalle de su compañero.

Antes de batir a Roberto desde los once metros, Zlatan perdonó hasta tres ocasiones claras, impropias de un jugador de su talla. En todas remató fuera de los tres palos. Por eso, cuando marcó no lo celebró. Hizo un gesto como diciendo «ya era hora» o «si ya fallo esto…» que dejan claro que está intranquilo, desquiciado. Su expulsión en Almerí­a también fue reflejo de esa desesperación.

El fichaje estrella del Barí§a esta temporada arrancó a un nivel espectacular, pero con la entrada del nuevo año su luz se fue apagando. Empezó su carrusel de fallos, muchos de ellos incomprensibles. Los números no engañan: con el de Zaragoza lleva sólo cuatro tantos en 2010 -marcó al Sevilla en Copa, en el Calderón y en Stuttgart-, un pobre bagaje para él.

El sueco no está jugando mal, pero él y sus compañeros saben que necesita marcar para sentirse importante. «Me he visto hoy mejor en el campo, pero cuando marcas ganas en confianza», apuntó tras el partido. Con el «regalo» de Messi tiene una recarga de esa confianza, pero es consciente de que necesita hacer goles en jugada y que sean importantes.

Mientras esos goles no lleguen, Ibrahimovic seguirá poco a poco desquiciándose y eso no es un buen sí­ntoma para el Barí§a, que de momento tiene a Messi en plan goleador, pero que el dí­a que no marque echará de menos la punterí­a del genio de Malmoe.

Mala racha


Leo Messi estaba feliz con su balón debajo del brazo tras marcar tres goles al Zaragoza. El argentino dejó pasar la oportunidad de marcar cuatro tantos de una tacada al cederle el postrero penalti a Zlatan Ibrahimovic.

«Le he dejado tirar el penalti porque necesitaba marcar para acabar con su mala racha», comentó Messi, que se mostró feliz por el hecho de que su compañero de ataque se reencontrara con el gol.

El Pichichi no quiso sacar pecho pese a que en las últimas cinco jornadas ha marcado 11 goles: «Siempre dije que esto es cosa de todos. El equipo luchó mucho y yo tuve la suerte de marcar los goles. Fue un partido muy duro pero supimos estar a la altura. Ganamos y eso es lo más importante».

Goleadores de la Liga de Campeones


Jugadores Goles

Cristiano Ronaldo 7

Michael Owen 4

Wayne Rooney 4

Lionel Messi 4

Nicklas Bendtner 4

Milos Krasic 4