La Historia de Guatemala no miente, pues en la exposición de los actos de las personas que ejercieron el poder político, el poder formal y el poder real, nos muestran toda clase de personalidades; desde los más agrestes (Del idioma latín agrestis. Significa: Campesino o perteneciente al campo. íspero, inculto o lleno de maleza. Rudo, tosco, grosero, falto de urbanidad) hasta los más refinados con sus torpezas, ignorancia, malas crianzas, abusos, intolerancia, terquedad, fanatismo, prepotencia, malos modos y malcriadezas.
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Por supuesto, la suerte, el destino, Mahoma, Jehová, Dios, Alá, Krishna, Buda o como quiera llamársele; fue quien los «iluminó» para llegar a ejercer el cargo de Presidente de la República de Guatemala, tomando en cuenta, sus «altos dotes de educación, conocimiento, dominio de todos los temas relacionados con el Gobierno del país y sin dejar de mencionar sus atributos especiales de valentía, coraje, valor y el cúmulo de valores como honradez, rectitud, probidad, integridad, ecuanimidad y otros más» que justificaron y justifican su presencia en esos puestos de decisión.
En el ejercicio del poder, se convierten en TODí“LOGOS, es decir, todo lo saben y todo lo pueden, lo que piensan, imaginan, suponen, creen, opinan y pretenden, absolutamente TODO es cierto y lo mejor; no admiten consejos, reflexiones, recomendaciones, porque todo lo saben y todo lo pueden; a excepción de uno, que abiertamente admitió ante los periodistas ser un ignorante en materia de economía.
De hoy para atrás en el tiempo, al revisar periódicos, revistas, videos de noticieros, declaraciones a la prensa internacional y grabaciones de discursos, veremos y entenderemos la personalidad de cada uno de ellos, con su común denominador: haber ejercido el empleo de Presidente de la República en diferentes épocas y circunstancias. De algo si no hay pierde: «el ejercicio de su Presidencia ha sido lo mejor que el país pudo haber tenido, ya que durante su período gubernamental se avanzó en tal y tal y tal cosa; situación que «nunca había sucedido en Guatemala».
Todo lo anterior viene a que el presidente Colom manifestó que los daños ocurridos a la infraestructura vial no son responsabilidad de los constructores; la única responsable es la naturaleza. Eso mismo dijo el «tercer mejor alcalde del mundo» en relación a los hoyones de la zona 6 y zona 2 y mantiene su postura de que no es por falta de mantenimiento a los colectores.
¡Bueno! ¿Qué podemos hacer? Si el Presidente lo dijo, es porque él también sabe de construcción de carreteras, de lo contrario no se atrevería a pronunciar juicios tan ciertos e inequívocos, ¿verdad? Recordemos las declaraciones de los ex presidentes militares Castillo Armas, Ydígoras Fuentes, Peralta Azurdia, Arana Osorio, Lucas García y Ríos Montt; y de los civiles Vinicio Cerezo, Jorge Serrano, Ramiro De León, ílvaro Arzú, í“scar Berger y Alfonso Portillo, porque… para muestra…un botón.