Los gobernantes del «todo lo puedo, todo lo sé»


La Historia de Guatemala no miente, pues en la exposición de los actos de las personas que ejercieron el poder polí­tico, el poder formal y el poder real, nos muestran toda clase de personalidades; desde los más agrestes (Del idioma latí­n agrestis. Significa: Campesino o perteneciente al campo. íspero, inculto o lleno de maleza. Rudo, tosco, grosero, falto de urbanidad) hasta los más refinados con sus torpezas, ignorancia, malas crianzas, abusos, intolerancia, terquedad, fanatismo, prepotencia, malos modos y malcriadezas.

Fernando Mollinedo
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Por supuesto, la suerte, el destino, Mahoma, Jehová, Dios, Alá, Krishna, Buda o como quiera llamársele; fue quien los «iluminó» para llegar a ejercer el cargo de Presidente de la República de Guatemala, tomando en cuenta, sus «altos dotes de educación, conocimiento, dominio de todos los temas relacionados con el Gobierno del paí­s y sin dejar de mencionar sus atributos especiales de valentí­a, coraje, valor y el cúmulo de valores como honradez, rectitud, probidad, integridad, ecuanimidad y otros más» que justificaron y justifican su presencia en esos puestos de decisión.

En el ejercicio del poder, se convierten en TODí“LOGOS, es decir, todo lo saben y todo lo pueden, lo que piensan, imaginan, suponen, creen, opinan y pretenden, absolutamente TODO es cierto y lo mejor; no admiten consejos, reflexiones, recomendaciones, porque todo lo saben y todo lo pueden; a excepción de uno, que abiertamente admitió ante los periodistas ser un ignorante en materia de economí­a.

De hoy para atrás en el tiempo, al revisar periódicos, revistas, videos de noticieros, declaraciones a la prensa internacional y grabaciones de discursos, veremos y entenderemos la personalidad de cada uno de ellos, con su común denominador: haber ejercido el empleo de Presidente de la República en diferentes épocas y circunstancias. De algo si no hay pierde: «el ejercicio de su Presidencia ha sido lo mejor que el paí­s pudo haber tenido, ya que durante su perí­odo gubernamental se avanzó en tal y tal y tal cosa; situación que «nunca habí­a sucedido en Guatemala».

Todo lo anterior viene a que el presidente Colom manifestó que los daños ocurridos a la infraestructura vial no son responsabilidad de los constructores; la única responsable es la naturaleza. Eso mismo dijo el «tercer mejor alcalde del mundo» en relación a los hoyones de la zona 6 y zona 2 y mantiene su postura de que no es por falta de mantenimiento a los colectores.

¡Bueno! ¿Qué podemos hacer? Si el Presidente lo dijo, es porque él también sabe de construcción de carreteras, de lo contrario no se atreverí­a a pronunciar juicios tan ciertos e inequí­vocos, ¿verdad? Recordemos las declaraciones de los ex presidentes militares Castillo Armas, Ydí­goras Fuentes, Peralta Azurdia, Arana Osorio, Lucas Garcí­a y Rí­os Montt; y de los civiles Vinicio Cerezo, Jorge Serrano, Ramiro De León, ílvaro Arzú, í“scar Berger y Alfonso Portillo, porque… para muestra…un botón.