El gentilicio es un adjetivo que denota el origen de las personas o de las cosas, y se deriva de un toponímico, es decir del nombre de un lugar, que puede ser ciudad, región, entidad, provincia o país.
Siendo el gentilicio un adjetivo, también se puede usar como un sustantivo. Es decir, es un adjetivo sustantivado, y podemos decir el español, el inglés, el griego, etc. Un ejemplo típico de esta sustantivación es el referirse a una persona únicamente por el gentilicio, y decir: el francés, en lugar de ’el individuo francés’.
Hay dos tipos de gentilicios, los ordinarios y los particulares.
Los gentilicios ordinarios se forman con las siguientes terminaciones: a, aco, aino, ano, ario, ego, enco, eno, ense, eño, eo, ero, és, esco, i, iego, ino, isco, ita, o, ol, ota, y uz.
Tomado de www.politicayactualidad.com.