Eso fue lo que comprobó un estudio de dos universidades, en el que explican que el consumo de frutos secos no está asociado con una mayor ganancia de peso y tiene menos riesgos cardiovasculares, según se publica en la revista «American Journal of Clinical Nutrition».
Dicho estudio se llevó a cabo durante ocho años, a 51 mil 188 enfermeras americanas con edades comprendidas entre 20 y 45 años. La primera autora del estudio, Maira Bes-Rastrollo, ha explicado que «a pesar de que normalmente el peso corporal de las mujeres aumenta, se observó que aquellas que consumían frutos secos dos o más veces por semana mostraban una ganancia inferior respecto a las que no lo hacían».