En el artículo anterior escribí sobre las quiebras de bancos nacionales importantes, unos durante la administración de Alfonso Portillo y los otros durante el Gobierno del residente í“scar Berger, quiebras que se hubieran podido evitar si la Junta Monetaria hubiera actuado como se lo manda el artículo 133 de la Constitución de la República, es decir, velando por la liquidez y la solvencia del sistema bancario nacional y asegurando la estabilidad y el fortalecimiento del ahorro nacional.; pero no lo hizo así, sino apañó los malos manejos de esos irresponsables banqueros.
Igual si no mayor es la responsabilidad del Superintendente de Bancos en la quiebra de esas instituciones de crédito, porque como autoridad suprema de la Superintendencia de Bancos, debió, como se lo ordena esa misma norma constitucional, ejercer vigilancia e inspección de tales bancos y de las instituciones de crédito, financieras relacionadas con los Bancos Bancafé y de Comercio; sin embargo, el licenciado Willy Zapata, Superintendente de Bancos, asumió la misma negligente conducta de los miembros de la Junta Monetaria y debió haber sido destituido y sometido a proceso, pero merced a la regla de oro de impunidad en vigor, aún sigue en su puesto.
El último escándalo de la Junta Monetaria y la Superintendencia de Bancos es el de la emisión de la Resolución de la JM No. 172-2007, que contiene el Reglamento General para la emisión de bonos Admisibles para el cálculo del Patrimonio Computable y que en su artículo 2 permite que los bonos admisibles para el cómputo del Patrimonio computable serán aquellos que combinen características de capital y deuda. El artículo 3 del mismo Reglamento autoriza a que la deuda de los bonos emitidos se considere parte del capital primario del banco, lo cual contraviene los principios de validez internacional de la Comisión de Basilea .
Precisamente, quien denunció este último escándalo de la JM, el señor Alfred Kaltschmitt, sobre la Comisión de Basilea, cita al economista Miguel Gutiérrez, de la firma Central American Business Intelligence, quien dijo que los principios básicos que los bancos deberán seguir para arriesgarse poco, tener buenas ganancias y ejercer una banca sólida, solvente y con visión de largo plazo, están contenidos en los acuerdos internacionales, a los que se les denomina Principios de Basilea. Uno de Basilea I -afirma Gutiérrez- es que los bancos deberían contar con una relación mínima de aporte de capital de los propietarios del banco y los depósitos. Principio que busca dos cosas: 1) Si el Banco cuenta con recursos propios y tiene pérdidas, que éstas sean cubiertas con el capital de los propietarios y no con los depósitos de los ahorristas; y 2) Que dado que los banqueros tienen capital propio invertido en sus Bancos, cuiden mejor donde invierte el Banco y evalúen mejor el riesgo de a quienes les presta, ya que, si tienen dinero propio invertido en el Banco, lo van a cuidar mejor que con dinero ajeno. A esto se le llama «reducción de riesgo moral».
Permítaseme traer a colación la existencia en Guatemala del Fondo de Protección del Ahorro, que debe ser financiado, principalmente, por los Bancos, porque si quiebran, de ese Fondo se garantizarían los ahorros depositados. Pero aquí ha sido el Estado cómplice de los banqueros delincuentes, el que ha financiado el FOPA.
Pero este último escándalo de la JM y de la SB , ya no va a resultarles sin consecuencia. í‰sta vez, comenzando por la denuncia del señor Alfred Kaltschmitt , (véase Prensa Libre de 2 de noviembre y seguido por Oscar Clemente Marroquín, editorialista de La Hora (Véase «Una patriótica postura sobre cuestión bancaria», La Hora , de 7 de noviembre ) y de la atención que se le ha dado de parte de expertos bancarios, economistas, tales como Edgar Barquín, experto en política monetaria y finanzas; licenciado Miguel íngel Lira, suplente de la Usac en la JM; licenciado. René Villegas Lara, titular de la Usac en la JM; César García, analista de la empresa Certeza Consulting, quien fue contundente, dijo: «A mí me sorprendió la decisión y también me preocupa porque creo que es el momento de fortalecer la imagen de la banca y se estaba logrando con mayores exigencias patrimoniales a los Bancos y obligando a las instituciones a crear las reservas de cuentas incobrables. Se da un paso en vía contraria, se está desnaturalizando el patrimonio de la banca», (véase Prensa Libre del 12 de noviembre, Mario Cuevas, del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales,
A mi juicio con esta pléyade de expertos adversarios de la contravención a los principios de la Comisión de Basilea no creo que la minoría que apoya la Resolución 172 -07 de la JM, logren mantenerla en vigencia.