Los embargos no deben castigar a la población


No soy internacionalista, pero sí­ me preocupa el castigo al cual se somete a las poblaciones por diferentes polí­ticas entre mandatarios de paí­ses que difieren en sus criterios. Esto viene a cuento por las noticias de prensa que informan de la solicitud de la Asamblea General de la ONU para poner fin al embargo comercial y financiero aplicado contra Cuba por los Estados Unidos, desde hace 45 años.

José Antonio Garcí­a Urrea

No me interesa la ideologí­a que practique determinado Presidente de una Nación, porque situaciones como ésta se dan en la rendondez del globo terráqueo. Es cierto que el Presidente de una Nación ocupa ese cargo por decisión mayoritaria de sus conciudadanos, pero regularmente también se da el caso que a los pocos meses del mandato, una mayorí­a de quienes lo apoyaron se decepciona por el incumplimiento de promesas hechas durante la campaña, también es cierto que es un grupo pequeño el que le otorga sus simpatí­as, pero eso no quiere decir que sea la totalidad que no puede revertir su voto, pero sí­ surgen las protestas que en algunos casos propician las dictaduras, no obstante aun en estas situaciones, es al pueblo a quien le corresponde ver la forma, internamente, de buscar la solución a su problema.

En el caso de Cuba, que es el reciente, el pueblo cubano es el castigado con un embargo impuesto por los mandatarios de otro paí­s, pero se da el caso que el supuestamente castigado la pasa bien al no estar sujeto, en lo personal, a esas privaciones. El punto entonces, es eminentemente humanitario y desde luego le toma aversión, no al paí­s, sino a quien desde su posición de «más grande», incluso obliga a otros gobiernos que no tienen nada que ver en contra del castigado a que le sigan la corriente so pena de que al no hacerlo, corran la misma suerte.

Como dejo dicho, el caso de Cuba no es el único, existen otros y posiblemente como se presume, por determinadas actitudes, van a producirse unos más que deberí­an ser tomados en cuenta por la ONU, para devolverle a esos pueblos la tranquilidad en esos aspectos y dejar que ellos resuelvan su situación, y quizás llamar al orden a los Presidentes que cometan desmanes desde su alto cargo.

Esta resolución de la ONU, pone un hálito de esperanza para enmendar las acciones que dañan, en lo humano, a los ciudadanos por diferencias surgidas entre Presidentes.

GOTITA: Los cacaxtes son los precursores de las mochilas.