«Los efectos del cambio climático no esperan los procesos polí­ticos»


Hill:

Antonio Hill, asesor para Latinoamérica y el Caribe en asuntos de cambio climático de la organización internacional Oxfam, recomendó que en Guatemala deberí­a crearse una polí­tica de adaptación al cambio climático, entablar alianzas con más paí­ses y, además, sondear cuánto representa en costo la implementación de medidas de adaptación y presentar su propuesta a la Convención Marco de las Naciones Unidas Sobre el Cambio Climático, COP16, a realizarse el próximo 27 de noviembre en Cancún, México, donde se reunirán 120 paí­ses y se discutirá la creación de un fondo de ayuda internacional para la mitigación de desastres provocados por el cambio climático, hací­a paí­ses en ví­as de desarrollo.

Alexis Batres
abatres@lahora.com.gt

– ¿Qué se espera de esta Convención que se realizará en México?

– Guatemala negocia como parte del Sistema Integrado de Centro América, SICA, y lo importante para un gobierno como éste es crear alianzas, porque en ese medio geopolí­tico pinta poca cosa si no es a través de otras alianzas.

Forma parte del grupo de los paí­ses centroamericanos, y también del G77 de China, que son básicamente todos los paí­ses en ví­as de desarrollo, y está analizando si forma alianza con otro grupo de paí­ses isleños; el tema de alianza será supremamente importante para Guatemala, ya que al entablar alianzas podrá mantenerse firme en la tremenda presión que ejercerán los paí­ses industrializados.

Pero, para llegar a estas rondas de negociaciones Guatemala debe hacer tareas internas y cada vez son más importantes por los efectos del cambio climático, ya que éstos no esperan los procesos polí­ticos, y los últimos acontecimientos que se han visto acá como la tormenta ígatha y este invierno tan duro solo empeorará; el Gobierno tiene la responsabilidad de proteger a sus ciudadanos y debe tomar medidas de adaptación para medir y evitar que esas amenazas climáticas se vuelvan desastres.

– ¿Qué debe hacer Guatemala?

– Hay que asegurar una participación amplia por parte de toda la sociedad, principalmente las comunidades más vulnerables a los efectos del cambio climático y dentro de las tareas debe darse la creación de una polí­tica nacional de adaptación o de cambio climático; hay varias tareas urgentes de cara a la conferencia de Cancún, como: sacar estimaciones de lo que va implicar las medidas de adaptación que utilizará Guatemala en términos de costos, y pasar eso a la comunidad internacional en la conferencia de Cancún, sin esas cifras Guatemala no tendrá suficiente apoyo.

Para el Gobierno de Guatemala y para los demás paí­ses latinos hace falta esas tres cosas, que se enfoque en las alianzas con los demás paí­ses, y Guatemala no es el único en tener problemas con los vecinos, Guatemala tiene un problema de coordinación con la SICA, dentro de los demás paí­ses del Caribe, todos los paí­ses tienen que dejar a un lado la historia polí­tica y acordar unos mí­nimos que llevan a las negociaciones en materia de financiación. El tema de las alianzas efectivas es algo que tiene que poner más peso Guatemala, con el grupo de paí­ses isleños; segundo, debe realizar las tareas internas, la polí­tica de cambio climático tiene elementos muy buenos, pero por otro lado tiene elementos que van en contra de la ley de desarrollo rural que ahora se discute en el Congreso, como es el de sacar estimaciones en los costos de adaptación, lo cual es primordial, si no tienen eso, muy difí­cil es ir con la comunidad internacional pedir recursos, y por último fomentar mayor participación con la sociedad civil

– Se percibe que hay mucha polí­tica de por medio y esto definitivamente complica las cosas para Guatemala que está en una etapa de reconstrucción muy seria, estas decisiones tendrí­an que haberse tomado mucho tiempo atrás ¿Hay alguna forma de concientizar a estos paí­ses que el cambio climático realmente afecta?

– Estamos todos muy tarde, eso es muy cierto; las respuestas y las acciones precisamente para evitar los daños y las consecuencias del cambio climático urgen, pero lo que se tiene muy claro es que los costos de prevenir los desastres son mucho menores que los costos de reparar los daños después del evento. Creo que cada vez hay más una conciencia en Guatemala, que esto realmente es un tema importante y la pregunta es ¿Cuánto va a representar en una inversión adecuada para efectivamente hacer frente a este problema y evitar que las amenazas climáticas se vuelvan desastres?

Los paí­ses no pueden esperar a que lleguen los recursos, hay muchas cosas que se pueden hacer que no implican recursos financieros, pero que sí­ tiene que ver, entre otras, como arreglos institucionales con el fin de asegurar que haya transparencia, la correcta toma de decisiones al destinar recursos cuando hay, que sea confiable y que la participación de la sociedad civil tenga una vigilancia permanente; hace falta más participación, más transparencia, más involucramiento de la sociedad y no que se traté sólo de una esquina del Ministerio de Ambiente.

Guatemala aún no tiene esa estimación, solamente el recuento de los daños, pero lo que buscamos es que se anticipen para que los costos no sean tan altos y que el programa de adaptación tiene que emprender y cuánto costarí­a y pasar al siguiente paso; otro dato que vimos, que es muy preocupante, es la adquisición de otro préstamo con el Banco Mundial y eso está pasando con todos los paí­ses, preocupa muchí­simo que estos paí­ses, que tienen tantas necesidades en cuestiones de seguridad, de violencia, de narcotráfico, de desarrollo, de pobreza, de hambre tengan que autofinanciar este tipo de gastos, cuando los responsables son realmente otros, son más de 120 paí­ses que son responsables.

La idea es que se realice un fondo con estos paí­ses responsables y que se distribuya a los paí­ses que son los más afectados por el cambio climático y es lo que está sobre la mesa en la reunión de Cancún, pero lo que se pretende es tener un solo fondo para sufragar necesidades, como las de Guatemala.

– En el marco de estas negociaciones ¿La falta de transparencia en el manejo de los recursos, que incluso la OCDE calificó al paí­s como paraí­so fiscal, podrí­a afectar en estas negociaciones?

– Guatemala podrí­a resultar afectada debido a la imagen internacional que tiene y está claro que influye, desde hace años ha habido una discusión sobre la corrupción y que estos recursos no le llegan a las comunidades necesitadas, sino que van a las cuentas en Suiza de los polí­ticos, eso no es nada nuevo y creo que los estándares para el rendimiento de cuentas aplicarí­an para Guatemala, pero lo importante es que debe señalarse esa participación de la sociedad y debe ser una participación formal, hacerse un arreglo institucional y los recursos que llegan al Ministerio de Finanzas luego de aprobarse van al Presupuesto Nacional y no desaparezcan como el resto de recursos; en caso de cambio climático es muy importante asegurar que haya una contabilidad aparte y el manejo de ese fondo deberí­a tener una discusión del Gobierno, sector empresarial y de la sociedad civil para establecer la correcta distribución de los mismos.

«Los paí­ses no pueden esperar a que lleguen los recursos, hay muchas cosas que se pueden hacer que no implican recursos financieros.»

Antonio Hill

Experto de Oxfam