Los croatas acuden este domingo a las urnas para renovar el Parlamento y decidir si confían a los conservadores en el poder o a la oposición de izquierda el ambicioso objetivo nacional de conducir el país, de aquí al final del decenio, hasta la Unión Europea.
Los resultados de estas quintas elecciones legislativas desde la independencia del país en 1991, son inciertos. El partido en el poder de la Comunidad Democrática Croata (HDZ) y el Partido Socialdemócrata (SDP) están muy igualados.
Más de 4,3 millones de electores deben decidir la composición del Parlamento monocameral que tiene 140 escaños, 14 por cada una de las diez circunscripciones electorales del país, a los que se suman ocho escaños reservados a las minorías.
Los electores de la diáspora, entre ellos los croatas de Bosnia, más afines tradicionalmente a la HDZ, pueden incorporar al Parlamento hasta 12 electos en función de su participación en los comicios.
Tanto HDZ como SDP preconizan la integración en la OTAN y la adhesión rápida a la UE.
La ex república yugoslava desea profundamente ser invitada a sumarse a la OTAN la próxima primavera y aspira a integrar la UE hacia 2010, después de haber iniciado las negociaciones de adhesión a finales de 2005.
La agenda de los dos principales rivales difiere ligeramente en el plano económico, la HDZ privilegia el liberalismo y los socialdemócratas anuncian mayor implicación del Estado en la gestión económica.
De vuelta en el poder en las legislativas de noviembre de 2003, tras pasar cuatro años en la oposición, la HDZ del primer ministro saliente, Ivo Sanader, ha limpiado la formación de dirigentes ultranacionalistas y le ha dado una imagen europea de derechas.
El regreso de los refugiados serbios de Croacia que huyeron del país durante la guerra serbo-croata de 1991-1995, la reforma de la justicia y la lucha contra la corrupción son los principales criterios son los principales requisitos exigidos antes de entrar en la UE.
De los 280.000 serbios que se marcharon de Croacia, un 40% han regresado, según la ONU, y representan hoy un 4,5% de los 4,4 millones de habitantes del país.
El Gobierno también se jacta de haber cumplido sus obligaciones con el Tribunal Penal Internacional (TPI) para ex Yugoslavia al haber convencido a varios ex generales acusados de crímenes de guerra de acudir a La Haya y al haber cooperado en la detención, a finales de 2005 en España, del último fugitivo reclamado por el TPI.
Con un crecimiento económico del 4,8% en 2006, un sueldo medio mensual de 600 euros y una vida política estable, Croacia es mencionada a menudo por Bruselas como ejemplo a seguir por las otras repúblicas ex yugoslavas.
Según los últimos sondeos, el SDP recaba un 36% de intenciones de voto, con una ventaja corta sobre la HDZ. Ambas formaciones son incapaces de obtener solas una mayoría de escaños parlamentarios y la ganadora se verá obligada a formar una coalición para gobernar.