Los billetes de a Q200 (pero no hay cambio)


Los billetes de Q200 ya empezaron a circular, pero a la vez se observa que hay problemas con ellos, pues no se encuentra cambio (vuelto), cuando se hacen compras menores, y por lo tanto el usuario se enoja al no poder adquirir lo que necesita para su consumo hogareño.

José Antonio Garcí­a Urrea

En algunos pequeños negocios, tiendas, comedores, especialmente para trabajadores, se ve un rotulito que dice «No se aceptan billetes de a Q200». Anteriormente en todos los bancos del sistema, habí­a una ventanilla para hacer sencillo, el Banco de Guatemala tení­a una especial en la 7a avenida entre 4ª. y 5ª. calles, pero desaparecieron todas y hoy cuando se necesita sencillo para un billete de cincuenta centavos hay que ir de Puerto Barrios a Tikal y no se consigue. Esos billetes de Q200 muy seguros desde luego, son para quienes tienen una robusta y sonrosada chequera incluso le irán a caer bien los anunciados billetes de Q500, pues cuando vayan a hacer depósitos al banco ya no llevara la maletita y los cajeros los contarán en menos tiempo, pero a quienes vivimos al riguroso dí­a nos van a servir sólo para contemplarlos.

También se explica que ya no habrá billetes de Q1.00 que le rinden merecido homenaje al General José Marí­a Orellana. También se explica que ya no se acuñarán monedas de a un centavo, adiós a Fray Bartolomé de las Casas, centavito. Seguirán las monedas de Q1.00 que debieran ostentar la efigie de don «Chema». Los billetes de cincuenta centavos también se fueron, éstos le rendí­an tributo a nuestro héroe nacional, Tecún Umán, talvez por indito fue que lo quitaron, y racismo.

Veces anteriores he dicho que las cosas en el escritorio se ven muy bonitas pero en la práctica generan problemas porque no se analiza el impacto que producirá hacia quien va dirigido. Por otra parte se ha dicho muchas veces se enquistan modelos exógenos en un paí­s en donde no estamos preparados para absorberlos. El que ha tenido la suerte de haber estudiado académicamente para él lo ve natural y fácil, digamos, pero el grueso de nuestros estratos sociales hasta ahora empiezan a «academizarse», entonces habrá que darles tiempo a las generaciones para que se pongan en total acuerdo con los tiempos modernos, mientras tanto podrí­a haber aquello de «más vale lo viejo conocido que lo nuevo por conocer». Yo sigo escribiendo en una maquinita mecánica.