El 24 de octubre del presente año, se cumplió el 150 aniversario del nacimiento del insigne maestro de la música, Rafael ílvarez Ovalle, autor de la música de nuestro glorioso Himno Nacional.
Desafortunadamente tal acontecimiento pasó desapercibido para las autoridades del Ministerio de Educación, ya no digamos para la ciudadanía en general. Ese Ministerio debió haber preparado una serie de actos conmemorativos a nivel nacional, a efecto de que nuestra niñez y juventud tengan conocimientos claro y guarden respeto por nuestros preciados símbolos patrios.
Estos debieron de haber cobrado mayor relevancia en San Juan de Comalapa, cuna de don Rafael, pueblo al que corresponde entregársele la Orden del Quetzal y declararlo pueblo ilustre, en donde está el museo que lleva su nombre y sus pertenencias, creado por el maestro Miguel íngel Rayo Ovalle, quien mantuvo vigente la memoria de su ilustre abuelo. Por otra parte, la casa de la 15 calle y 9a. avenida en donde vivió el Maestro, debería tener atención permanente, pues no basta con una plaquita y con que esa calle haya sido nominada con su nombre. Pero naturalmente, en la actualidad ocupa la atención de las autoridades educativas otros temas que les hicieron olvidar esta fecha.
Qué hermoso hubiera sido que previo a esa fecha se hubiera organizado foros escolares alrededor de la personalidad de don Rafael, y que el día 24, mencionado, se hubiera realizado en el Gran Teatro «Efraín Recinos», del Centro Cultural «Miguel íngel Asturias», un concierto de gran gala efectuado por la Orquesta Sinfónica Nacional con interpretación de otras composiciones musicales de don Rafael y finalizar, desde luego, con la interpretación del Himno Nacional de Guatemala en su tiempo y medida, majestuoso, y de haber sido posible, con transmisión en enlace de todas las radiodifusoras y televisión abierta. Quizás se puede hacer en conmemoración de los 200 años. Así mismo se pudo haber representado la obra teatral del que esto escribe: Historia del Himno Nacional de Guatemala.
Por otra parte, ahora que se habla de nuestra identidad ciudadana y que hace falta construir la identidad nacional y de la identificación con nuestros símbolos, traigo a cuento el Decreto Número 43-97 del Congreso de la República en donde en el artículo 2o. Dice: «Será obligatorio en todos los centros educativos oficiales y Privados, en cualquier jornada, la entonación del Himno Nacional el día lunes de cada semana. En las comunidades indígenas se entornará en el idioma de la región o en español».
El artículo 4o. Especifica: «El Ministerio de Educación velará por la enseñanza obligatoria y sin discriminatoria alguna del Himno Nacional en todo el sistema educativo nacional, establecimientos militares y por los medios de comunicación social, impartirá conferencias, celebrará foros, mesas redondas, etc., sobre los antecedentes históricos relacionados con la música y letra del Himno Nacional.
Se prohíbe la entonación de versiones abreviadas del Himno Nacional».
El presente decreto entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial.
«Dado en el Palacio del Organismo Legislativo, en la ciudad de Guatemala a los cinco días del mes de junio de mil novecientos noventa y siete. DIPUTADOS PONENTES: Comisión de Educación, Ciencia y Tecnología, Cultura y Deportes».