Scotland Yard podría solicitar la extradición de Andrei Lugovoi, el principal sospechoso del envenenamiento del ex espía ruso Alexander Litvinenko en Londres, lo cual puede desencadenar una fuerte confrontación entre Londres y Moscú.
Según el diario The Guardian, que cita a fuentes gubernamentales que pidieron el anonimato, el pedido de extradición de Lugovoi, un ex agente de la KGB que se reunió con Litvinenko el día que éste fue envenenado, el 1 de noviembre, en un hotel del centro de Londres, podría ser iniciado en febrero.
La policía británica, que según The Guardian se prepara a remitir a la fiscalía rusa el dossier sobre Litvinenko, envenenado con material radiactivo, no confirmó las informaciones del diario británico, limitándose a reiterar que «la indagación sigue su curso».
«Altos responsables del gobierno indicaron al Guardian que un expediente sobre el asesinato que debe ser remitido próximamente a la fiscalía indica que hay suficientes elementos contra Andrei Lougovoi para que la fiscalía decida si debe ser procesado», escribió el diario.
Lugovoi dejó detrás de él huellas de polonio en varios lugares de Londres, entre ellos en el Hotel Millenium, donde se reunión con Litvinenko, así como en un avión que tomó para viajar a la capital británica.
Ocho trabajadores y tres huéspedes de ese hotel han dado positivo a las pruebas de radiación por polonio 210.
Según el Guardian, la extradición del sospechoso de envenenar con material radiactivo a Litvinenko podría realizarse a cambio de la extradición del oligarca ruso Boris Berezovski, radicado en Londres y que tiene estatuto de asilado político en Gran Bretaña.
Los familiares y allegados del ex espía acusaron al Kremklin de ser culpables de su muerte, lo que fue rechazado con indignación por Moscú.
También, en una carta póstuma al presidente ruso, el propio Litvinenko lo acusó de estar tras su muerte.
Lugovoi, que ha recibido tratamiento en un centro médico de Moscú tras sufrir síntomas de contaminación radiactiva, ha negado cualquier implicación en la muerte de Litvinenko.
El viernes, el ex agente de la KGB ironizó sobre las informaciones de prensa según las cuales el Reino Unido pedirá su extradición.
«Pueden escribir en su artículo que Lougovoi se rio cuando leyó el artículo en The Guardian sobre su extradición», declaró el mismo Lugovoi, citado por la agencia Ria-Novosti.
Londres espera que Moscú exiga en contrapartida a la extradición de Lougovoi, la de Berezovski, una ex eminencia gris del Kremlin, que entró en conflicto con el presidente ruso Vladimir Putin.
La justicia británica ya ha excluido la extradición del oligarca ruso, por considerar que el pedido de Moscú está motivado por fines políticos y que no podía esperar un juicio justo en Rusia.