Lo que se dejó de hacer en la campaña electoral


Entramos ya en la recta final de los comicios electorales de 2007 y no fue posible escuchar de los candidatos y sus partidos la descripción de sus proyectos de trabajo, los que a estas alturas deberí­an haber estado totalmente estructurados para atender las demandas de la población. Traigo esto a colación porque acabo de leer dos publicaciones, una de la Asociación de Jubilados y Beneficiarios de la Universidad de San Carlos -AJUSAC- en la que se hace formal y serio reclamo al Consejo Superior Universitario por su falta de voluntad para revisar el monto de las pensiones, lo que desde hace más de seis años vienen gestionando. Y la otra, sobre las reacciones en Italia por el referendo para conocer la opinión de la población laboral afectada, al haberse aumentado la edad mí­nima para jubilarse.

Francisco Cáceres Barrios

Ambas publicaciones están relacionadas entre sí­ guardando las distancias abismales que existen entre ambos paí­ses en cuanto a comparar la jubilación, vejez, retiro o trabajo efectivo por cuanto existen años luz de diferencia, como que han pasado muchos gobiernos después de las conquistas logradas con la Revolución del 44, que el 20 de este mes, precisamente, se conmemora sin que se haya intentando al menos mejorar el monto mí­nimo de las prestaciones, las que dicho en buen chapí­n ¡lloran sangre!

¿Cuántas veces no hemos visto y oí­do en los medios de comunicación que los partidos postulantes y los candidatos se han quemado las pestañas estudiando aquellos planes que de llegar al poder los pondrán en práctica? Claro, si el lector me responde ¿cuáles?, compartirí­a de inmediato su criterio porque enunciar, esbozar o describir a la ligera proyectos es una cosa y, otra muy distinta su presentación seria y formal. Tampoco me refiero a soluciones de corte populista o politiquero, como las recientemente promulgadas, que para lo único que han servido es para complicar todaví­a más la solución integral del problema, en vez de entrarle de lleno a planes firmemente sustentados para su viabilidad con serias investigaciones económicas, estadí­sticas y actuariales.

Otro ejemplo que demuestra lo mucho que se dejó de hacer en la campaña electoral son los planes de seguridad ciudadana carentes de la indispensable manera o forma de cómo es que los van a poder llevar a la práctica. Cualquiera podrá hablar generalidades ¿pero para qué firmaron los planes del Plan Visión de Paí­s si no los iban a cumplir?; otro ejemplo, ¿qué piensan hacer para poner en orden y seguridad en el tránsito de vehí­culos automotores?, ¿es que el constante incremento de accidentes no amerita llevar preparado desde ahora la planificación de qué hacer para evitarlos o reducirlos al máximo posible?. Lástima, todo apunta a que del 14 de enero del 2008 en adelante, volveremos a las improvisaciones y politiquerí­as de costumbre.