Lo que no pudo hacer Castro quiere hacerlo Chávez


El militronche dictador que gobierna hoy por hoy Venezuela, Hugo Chávez Frí­as, que por añadidura trata de erigirse en todo un artillado tirano, se mantiene lucubrando con la pretensión de liderar la región latinoamericana.

Marco Tulio Trejo Paiz

A lo mejor desde que fue un aprendiz de golpista tuvo dicha pretensión y, al presentársele un espacio coyuntural, se metió en la politiquerí­a sureña.

Desde que logró descargar su humanidad en el principal taburete del vetusto palacio de Miraflores se dedicó a contactarse con su parigual antillano, el megalómano y «sempiterno» (¿…?) mandamás (ahora tras bambalinas) de Cuba, a quien ha adoptado como su padre y madre respecto de lo ideológico, o sea «socialista a la soviética». í‰l dice que juega al «neosocialismo» con inspiración bolivariana, como si el gran soldado sudamericano, Simón Bolí­var, hubiese sido socialista, no Libertador, sino liberticida como él, como Chávez Frí­as empicado a las «frí­as» y a algo más?

Fidel Castro Ruz, con la bendición brutal de los rusos quiso durante sus más férreos y sangrientos dí­as de reinado comunista, cubanizar a toda la América Latina.

Castro esparció consignas a partir de la década de los 60″s, no sin tintes demagógicos, en varios paí­ses australes. Fue así­ como los «julos» marxista-leninistas se dedicaron a soliviantar los ánimos de resentidos sociales; organizaron grupos remicheros, los entrenaron y armaron, incluso, sobre todo, en la Cuba comunizada por el castrismo. Guatemala, El Salvador y Nicaragua fueron campos de acciones guerrilleras a lo largo de muchos años con saldos de centenares de miles de muertos y no menos heridos. Provocaron destrucción de infraestructuras, baños de sangre, dolor, lágrimas, luto y pobreza en el seno de las sociedades que fueron escenarios de la danza macabra. ¿Y qué perseguí­an? ¡Nada positivo: trastrocar la vida institucional de los paí­ses! Gracias a los ejércitos regulares no lograron entronizarse.

El regordete y fachendoso sayón venezolano cree que lo que no pudo hacer en nuestra agitada América Indiana Fidel Castro (y su rebaño de borregos) podrá hacerlo él, el militronche que sueña con «libertar a lo ruso, a lo soviético» a esta zona del hemisferio occidental. ¡Muy equivocado está el «ahuizote»!

Aparentemente, los Estados Unidos y los paí­ses sudamericanos que no han caí­do ni querrán caer en la telaraña tendida por Chávez Frí­as, el dictador y tirano en cierne de la patria de Bolí­var, no dejan de estar durmiéndose en sus laureles. Ya deberí­an poner el «antí­doto» a lo que está haciendo bajo de agua y a ratos a las claras, irresponsable y temerariamente, el oscuro personaje castrense «castrizado», verdadero energúmeno.

Otrora sonaba y resonaba internacionalmente la Doctrina de Monroe (estadounidense) de? «América para los americanos», pero ahora los Chávez, los Morales (de Bolivia), los Correa (de Ecuador), los Ortega (de Nicaragua) y otros demagogazos querrán acuñar la frase «América para los rusos y para otros faroleros que no se han sacudido las taras soviéticas a lo estaliniano?

Entretanto, sigamos atentos a la situación venezolana. Que corra la bola; que «mister» Chávez Frí­as continúe vomitando demagogia y lanzando sapos y culebras contra las sociedades americanas que repudian sus desplantes y sus pretensiones de exportación del «socialismo del siglo XXI» que, por ser liberticida por excelencia, estará ocasionando tremenda convulsión, en su tumba, a Simón Bolí­var.

Deberí­a traerse a cuento mil y tantas veces, para susto y disgusto del farfantón de Hugo Chávez Frí­as, el refrán tan popular de que? «tanto va el cántaro al rí­o que al fin se quiebra». Afortunadamente para él, la gente de la superpotencia del norte y la de otras zonas hemisféricas son? ¡son muy aguantadoras, ni papahuevos!!!