Las nuevas autoridades del Gobierno han dispuesto centralizar la información general en una sola persona, lo cual, en principio, ha sido bien visto por algunos editorialistas, pues según lo manifestado, el propósito es que los funcionarios novatos no den información contradictoria de su quehacer por falta de práctica en el desempeño de su función.
Recuerdo que en más del algún recién estrenado gobierno se quiso llevar a la práctica este sistema que no dio los resultados esperados, y hubo que abandonarlo y seguir con la fórmula usual de que cada funcionario informara por si solo, pues no es posible que una sola persona esté al tanto de lo que ocurre en cada uno de los despachos ministeriales. Y que pueda responder a las preguntas que se le hagan, aún teniendo a la mano una computadora que le suministrara los datos pertinentes, tendría que ser una super mentalidad, y eso todavía no se da, mayormente ahora cuando los Ministerios se dispersaron hacia varios rumbos fuera del Palacio de Gobierno con el consiguiente pago de alquileres.
A mi juicio, por experiencia propia, lo que debe hacerse es nombrar un encargado de Prensa que conozca los entretelones de la información ministerial, no importa que no sea licenciado, éste, como se hizo en el pasado, ejerce también la función de asesor y se encarga de aconsejar al funcionario sobre como conducirse ante los reporteros, pues él es el encargado de la imagen del funcionario.
Debe de tomarse en cuenta que la reportería actual ha cambiado, antes eran pocos los medios impresos y todo se hacía con libreta en mano, lápiz y buena memoria, hoy en cambio, se ha agregado la información radial y la televisiva y se cuenta también con la presencia de corresponsales extranjeros.
Si esto funcionó en el pasado, tiene que funcionar en el presente. Aún quedan reporteros de aquellas épocas, bien entrenados en estos menesteres, que podrían ser llamados para incorporarse al carro gubernativo, en la seguridad que su desempeño estará a la altura de las circunstancias.
GOTITA: Con este frío dan ganas de bañarse vestido.