Ya se ha dicho que el llamado «sueño americano» se convirtió en terrible pesadilla de ingenuos o babiecas (léase tontos de capirote)…México es el camino escogido por los centroamericanos y por los sudamericanos para pasar varias rayas hacia los Estados Unidos de América, actuales dominios de Barack Obama. Ahora la superpotencia mundial de nuestros primos del norte ya no es una viña para los latinoamericanos ni para los ilusos de otras latitudes.
Los «United States» atraviesan al presente una crisis financiera como la que caló hasta los huesos a su población en las primeras décadas de la pasada centuria, debacle que, como la aludida, está teniendo claros reflejos en todo el mundo, mayormente en los países que no arrumban los caites del subdesarrollo, donde miles o millones de seres humanos mueren de hambre y de graves enfermedades.
Y los caídos o derrotados pero que no se dieron por vencidos en las postrimerías del siglo XX, cuando Mijail Gorbachob hizo rodar por el suelo la famosa «cortina de hierro», ni lerdos ni perezosos están moviéndose constantemente en las diversas regiones eslabonando una cadena conspirativa con el objetivo de trastrocar el sistema de libertades democráticas que abandera lo que ellos, los caídos por decisión tomada en el Kremlin, Rusia, califican tendenciosamente de «imperio», o sean los Estados Unidos de América que pretenden reducirlos a la impotencia.
¡Y bien!, dejemos de lado a los que han bebido las teorías de Marx y Lenin. Continuemos enfocando el tema de la «coyotada» que hace de las suyas y de las de los peores corruptos y corruptores, no sólo en México, sino también en todos los demás países de donde son originarios los que siguen soñando con lo promisorio del Tío Sam
Da grima lo que ocurre contra quienes bobaliconamente siguen cifrando esperanzas en la otrora fácil pepena de dólares en Yanquilandia.
Los despiadados coyotes aulladores están desplumando, como los tacuacines a las gallinas, a quienes quieren ingresar subrepticiamente en territorio estadounidense. Les ofrecen lograr su propósito sin problemas de ser pescados por los guardias fronterizos, tanto de nuestros primos septentrionales como de la patria charra…
A dos muchachas en plena adolescencia las hicieron víctimas de sus tarascadas unos coyotes que por sus nada honestos ni eficientes «servicios» les cobraron, per cápita, la friolera de 30 mil quetzales. A la mayorcita (de 18 abriles) incluso la violaron. No se sabe si lo mismo hicieron con la otra patoja, de 14 años de edad.
En estos días de tanta incertidumbre, de tantas incidencias ingratas, todos los países están adoptando medidas tendentes (no «tendientes») a impedir que se cuelen a la brava los terroristas musulmanes de «Al Qaeda» para realizar su satánica tarea de muerte y destrucción, aun contra seres inocentes (hombres, mujeres y niños).
Las autoridades de cada país centroamericano y/o sudamericano, en particular, deben realizar campañas sistemáticas de información y orientación, a través de los diferentes medios de comunicación, con proyección al interés de la gente que potencialmente pueda estar tratando de irse ilegalmente a los Estados Unidos de América, donde ahora difícilmente podrían trabajar sin serios tropiezos, ya que las cosas económico-financieras andan, como quien dice, a la altura del trapeador?
En primer lugar, a los empresarios que ocupan los servicios de los «mojados» les imponen severas multas y, por esa razón, es punto menos que imposible que les den oportunidad ocupacional.
No hay que olvidar, además, que todos los Estados (de América, de Europa, de Asia, etcétera) tienen derecho, perfecto derecho de rechazar a los intrusos, sobre todo desde que fueron echadas abajo las torres gemelas por los destructores y sanguinarios terroristas islámicos. ¡Mejor quedarse en el noble regazo de la patria haciendo todo esfuerzo para vivir con dignidad! ¡Y nada de bebidas degradantes, de drogas, de otros vicios ni de peligrosos extravíos que sólo pueden conducir a las cárceles, a los hospitales o? al cementerio!