Llaman a «invertir en el futuro de las mujeres»


Tres imágenes de mujeres que han sobresalido en paí­ses que no dan mucho espacio a las féminas, sobre todo en actividades que tradicionalmente han realizado los hombres. Arriba, una argelina se gradúa de policí­a; en medio, una operadora de una grúa en Sudáfrica, que participa en la construcción de un estadio en Sudáfrica; abajo, una iraquí­ administra su negocio de vestidos y telas en Bagdad.

La ONU, que afirma que el desarrollo va de la mano de la liberación femeninaq, alentó al mundo a «invertir en el futuro de las mujeres y las niñas», en ocasión del Dí­a Internacional de la Mujer, que se celebra el sábado.


El secretario general Ban Ki-moon denunció en un mensaje en vistas a la fecha que existe una brecha entre el discurso de los estados miembros de ONU y la realidad de lo que hacen en materia de promoción de la igualdad de sexos.

«Uno de los signos más reveladores de la falta de voluntad polí­tica» es que «los presupuestos son insuficientes», dijo Ban.

«Este déficit financiero no solo entorpece nuestro esfuerzo de promoción de la igualdad de sexos y la liberación de las mujeres, también frena la acción para la realización de todos los objetivos del milenio para el desarrollo», agregó.

Los ocho objetivos del milenio, aprobados por los dirigentes mundiales en el año 2000 para reducir la pobreza hacia 2015, incluyen hacer retroceder las grandes pandemias, la mortalidad infantil y el analfabetismo, generar igualdad entre sexos, mejorar la salud maternal y proteger el medioambiente.

«Como la larga experiencia nos ha mostrado de forma indiscutible, invertir a favor de las mujeres y las niñas tiene un efecto multiplicador en la productividad, la eficiencia y el crecimiento económico duradero», continuó Ban.

«Es la medida más importante que hay para reimpulsar la educación y la salud, incluyendo la prevención del VIH/sida. Ninguna otra polí­tica tiene tantas chances de mejorar la calidad de la alimentación o de reducir la mortalidad infantil y maternal», señaló en su mensaje.

Ban afirmó sin embargo que recientemente se realizaron algunos avances. «Se movilizaron recursos financieros para aumentar el empleo de las mujeres, reforzar el papel de la micro-economí­a, favorecer el acceso a las mujeres a créditos para la creación de empresas», dijo.

«Más de 50 paí­ses lanzaron iniciativas en sus presupuestos nacionales que apuntan a favorecer la igualdad de sexos. El sector privado se lanza a proyectos cada vez más ambiciosos para financiar la autonomí­a económica de las mujeres, y los fondos y fundaciones de ayuda a las mujeres, administrados por mujeres, constituyen una nueva fuente de financiamiento», afirmó.

«Pero debemos hacer más», agregó Ban. En particular, sugirió que «gobiernos, organizaciones multilaterales, instituciones bilaterales y el sector privado calculen el costo económico de las desigualdades persistentes entre hombres y mujeres, así­ como los recursos requeridos para enfrentarlas», y que creen «mecanismos de seguimiento de las inversiones a favor de la igualdad de sexos».

Sí­mbolo de lucha


La fecha del 8 de marzo como Dí­a Internacional de la Mujer empezó a celebrarse en 1910 y fue oficializada por la ONU en 1977, convirtiéndose en sí­mbolo de una larga historia de reivindicaciones como la del derecho a votar, la legalización del aborto y, todaví­a hoy en dí­a, la igualdad laboral.

Como muchas fechas simbólicas, este Dí­a se alimenta de varias referencias históricas, pero su origen es difí­cil de determinar.

La primera tentativa parece remontar a 1909 de la mano del Partido Socialista estadounidense.

La alemana Clara Zetkin propuso, en la Conferencia Internacional de las Mujeres Socialistas celebrada en Copenhague en agosto de 1910, la creación de un Dí­a Internacional, sin fijar fecha, en el marco de las crecientes denuncias de discriminación laboral y electoral que sufrí­an las mujeres en los paí­ses industrializados.

La jornada se celebró por primera vez el 19 de marzo de 1911 en Austria, Dinamarca, Alemania, y Suiza. En esa ocasión, más de un millón de mujeres se manifestaron en Europa.

Relegado por la división del movimiento obrero y la Primera Guerra Mundial, el Dí­a de la Mujer resurgió en Rusia, en una fecha, el 8 de marzo (23 de febrero en el calendario ruso), con motivo de una manifestación de obreras en San Petersburgo en 1917 para reclamar pan y el regreso de los hombres en el frente. La protesta originó la Revolución de Febrero.

En 1921, Lenin, el fundador de la Unión Soviética, escogió esa fecha en homenaje a las obreras e iniciaba una tradición que se anclarí­a en los paí­ses comunistas. En la China de hoy, las mujeres trabajadoras todaví­a se benefician de media jornada libre.

En los años 70, el movimiento feminista se apropió de esta fecha para fortalecer sus reivindicaciones por la igualdad de derechos polí­ticos y sociales.

Y en 1977, la ONU decretó el 8 de marzo Dí­a Internacional de los Derechos de las Mujeres y por la Paz.

Desde entonces, esta fecha conserva una importancia simbólica en todos los rincones del mundo donde las mujeres todaví­a deben luchar por ver sus derechos fundamentales reconocidos o acabar con la violencia y las persistentes desigualdades de las que son ví­ctimas.