Lí­deres opositores discutirán coalición contra Musharraf


Unos paquistaní­es opositores a Pervez Musharraf, presidente de esa nación, manifiestan en Karachi, ante la presión de la policí­a.

El viudo de la asesinada ex primera ministra Benazir Bhutto se reúne hoy con otro lí­der opositor, Nawaz Sharif, para discutir la creación de una coalición que podrí­a provocar la caí­da del presidente de Pakistán, Pervez Musharraf, un aliado clave de Estados Unidos.


Los dirigentes de los dos partidos que ganaron la mayorí­a de los escaños en las elecciones legislativas del lunes pasado en esta nación que posee armas nucleares contemplan la posibilidad de una alianza después de derrotar a los partidarios del general Pervez Musharraf en esos comicios.

Gracias al apoyo de otros partidos pequeños, están cerca de la mayorí­a de los dos tercios que necesitarí­an para lograr la destitución de Musharraf, dejándolo en la posición más precaria desde que tomó el poder mediante un golpe de Estado militar en 1999.

Musharraf ha rechazado los llamados a que renuncie después de la derrota de sus aliados. Durante la mayor parte del tiempo que ha estado en el poder ha gozado del respaldo de Estados Unidos, que lo considera un aliado crucial en su lucha contra la red de Al-Qaeda de Osama bin Laden.

El mandatario, que renunció al cargo de jefe de las fuerzas armadas a fines del año pasado, presentó una oferta de cooperación a sus rivales ayer, llamando a formar una «coalición armoniosa» después de las elecciones.

Pero sus enemigos no parecen interesados en trabajar con él.

El viudo de Benazir Bhutto, Asif Ali Zardari, que dirige el Partido del Pueblo Pakistaní­ (PPP), dijo a los periodistas que se reunirá con Sharif hoy al atardecer, «y encontraremos soluciones a los problemas de Pakistán».

Bhutto fue asesinada en un mitin en diciembre, dando a su partido una ola de votos de simpatí­a pero privando a Pakistán de su figura polí­tica más carismática y a Occidente de una polí­tica demócrata moderada crucial.

Una vez contados los votos en 258 de los 272 distritos, el PPP y el partido de Sharif tení­an juntos un total de 153 escaños, indicó la Comisión Electoral.

El partido que antes estaba en el gobierno, la Liga-Q Musulmana de Pakistán (PLM-Q) y sus aliados contaban en total con 58 bancas.

Toda coalición deberá incluir probablemente a un movimiento moderado pashtún que expulsó a los partidos islamistas de lí­nea dura en la Provincia de la Frontera Noroccidental, una región donde están atrincherados Al-Qaeda y los talibanes.

«La prioridad para nosotros ahora es restaurar la paz en esta provincia, que es ahora conocida en el mundo entero por producir extremistas y terroristas», declaró Asfandyar Wali Khan, jefe del Partido Nacional Awami.

El régimen de Musharraf ha sido un aliado de Estados Unidos en su «guerra contra el terrorismo» mundial y las tropas paquistaní­es han matado a cientos de militantes islamistas en las violentas regiones tribales que se encuentran en la frontera con Afganistán desde 2001, encolerizando a muchos habitantes de esa región y creando un fuerte sentimiento antinorteamericano.