Líder del año


GLADYS_MONTERROSO

“Si tus acciones inspiran a otros a soñar más, aprender más, hacer más y ser mejores, eres un líder” Jack Welch.

Un contrasentido como muchos, en nuestro cada vez más macondiano país, lo constituye que mientras baja la popularidad del actual Presidente, el BID le nombre «Líder del Año 2013”,

Gladys Monterroso
licgla@yahoo.es


Más aún que el argumento sea, que tal reconocimiento se le brinda por «su esfuerzo y compromiso con la transformación económica, política y social del país, al que ha mostrado como un imán de inversión emergente en América Latina», peor aún es contrastar ese reconocimiento, con la información del lunes 10 de junio en Prensa Libre, que manifiesta que  ha existido muy baja ejecución del dinero proveniente de los créditos recibidos, especialmente el destinado al Programa de Fortalecimiento de la Red Hospitalaria, otorgado precisamente por el BID, ya que el mismo ha sido utilizado para “principiar” a construir un solo hospital: el de Villa Nueva, construcción que estuvo paralizada prácticamente durante el año 2012, y por cual se pagó la bicoca de  Q1.2 millones en intereses, en el primer cuatrimestre, y se invirtió Q1 millón 302 mil, lo que es lo mismo, se pagó por intereses, más de lo que se invirtió en  similar periodo de tiempo.

En el mismo contexto, un líder, entiendo,  debe tener entre otras, las siguientes características: capacidad de comunicarse, inteligencia emocional, recordemos que los sentimientos activan a las personas, constituir metas y objetivos, además, capacidad para cumplirlos, tener  un plan estableciendo acciones y momentos, delegar funciones y crear oportunidades para todos, tener carisma, buscar en sí mismo nuevas y mejores formas de realizar tareas, y ante todo siempre estar informado. Esas características no las tiene el actual Presidente, pero podría tener otras, cosa que no es así, por lo que el reconocimiento y los argumentos son falaces, desde todo punto de vista, ya que es cierto que nuestra sociedad si se ha transformado, económica, política y social, pero en detrimento de la misma, lo que lo mismo, estamos peor.

De su peso cae que el reconocimiento tiene precio, no valor, y lo pagamos cada uno de los ciudadanos con nuestros impuestos, no hay mucho donde perderse,  ha sido tan burdo el montaje, que en mayo se hace público el mismo, un mes después de cumplirse el cuatrimestre, así ¿Quién no da un premio? Si me están regalando por no hacer nada con mi dinero ocioso, y en un año me solicitan más y más dinero, como buen comerciante tengo que premiar al responsable, para incentivarlo, con el objetivo que me siga solicitando más crédito, y por lo tanto gano más en intereses.

En Guatemala perdimos el poder de asombro, y las cortinas que eran de humo, hoy son ya de incendio de materiales tóxicos, veamos: mientras se utilizaban a las víctimas para armar el circo de Ríos Montt, por otro lado se usaba a Portillo con su extradición, mientras se premiaba al Presidente por su “esfuerzo”, del que los menos beneficiados somos los guatemaltecos, ya que no existe, mientras los grandes negocios del actual régimen, siguen consumiendo el dinero de la población, y como no alcanza, pues nos endeudamos más, sin tomar en cuenta, que los resultados nefastos de ese endeudamiento, no lo vamos a sufrir inmediatamente, y no solamente nuestros hijos y nietos, también los del Presidente, Vicepresidenta, ministros, y todos los ladrones que se están robando hasta el aire que respiramos, así que de liderazgo nada, solamente para los beneficiarios del mismo, los dueños de los capitales del planeta, y si se puede de otros planetas también, pero el meollo del asunto es el mismo, entregamos una tarjeta de crédito, a quien lo único que sabía hacer con ella era firmarla, sin analizar el costo de los intereses para la sociedad, y el ganador único es el BID, perdedora, Guatemala, y no es un partido de futbol.