Liberan a padre de Su bomba atómica


Un tribunal paquistaní­ ordenó hoy que el cientí­fico nuclear Abdul Qadir Jan, padre de la bomba atómica del paí­s, quedase en libertad, después de cinco años de arresto domiciliario tras haber admitido su participación en actividades de proliferación nuclear.


Jan «es declarado ciudadano libre», según la decisión anunciada por Alta Corte de Islamabad.

El presidente de esta jurisdicción, Sardar Mohammad Aslam, habí­a recibido hoy a puerta cerrada a los abogados de A. Q. Jan y del gobierno paquistaní­.

El cientí­fico agradeció inmediatamente al presidente paquistaní­, Asif Ali Zardari, y al primer ministro, Yusuf Raza Gilani, desde su residencia de Islamabad.

«Según lo que me han dicho, podré ir a cualquier lugar de Pakistán, sin ninguna restricción, rodeado de las medidas de seguridad de que disponí­an anteriormente», declaró a los periodistas.

«Si quiero viajar al extranjero, tendré que pedir la autorización del gobierno», precisó sin embargo.

Jan fue puesto en arresto domiciliario en Pakistán en febrero de 2004, después de haber admitido en la televisión haber vendido tecnologí­a nuclear paquistaní­ a paí­ses como Libia, Irán y Corea del Norte.

Sin embargo, después se desdijo de estas afirmaciones.

Hoy, ante una multitud de cámaras de televisión, Jan, que fue operado de cáncer en 2006, aseguró que no teme por su vida. «Nadie querrí­a hacerme daño», declaró.

El mismo juez habí­a permitido al cientí­fico en julio pasado viajar a su ciudad natal para visitar a su familia, pero le habí­a prohibido hacer declaraciones a la prensa sobre el tema de la proliferación nuclear.

Jan habí­a obtenido en 2004 el perdón del presidente de la época, Pervez Musharraf. A pesar de todo, permanecí­a confinado en su domicilio, bajo la vigilancia de soldados y agentes de los servicios secretos.

La decisión de la justicia de ponerlo en libertad tiene lugar tres semanas después de que el Departamento de Estado norteamericano anunciase la imposición de sanciones contra unas doce personas y empresas vinculadas con Jan.

«Pensamos que la red de A.Q. Jan ya no está en estado operativo, pero los paí­ses deberí­an permanecer vigilantes y asegurarse de que los socios de A. Q. Jan y las personas que quieren cometer activades similares de proliferación, no son una fuente futura de informaciones o de materiales nucleares sensibles», explicó la diplomacia estadounidense.

«Pensamos que estas sanciones contribuirán a impedir que estas entidades comentan futuras actividades ligadas a la proliferación y que servirán de advertencia a eventuales candidatos a la proliferación», agregó Washington.

Pakistán es la única potencia atómica militar conocida del mundo musulmán. En mayo de 1998 realizó ensayos nucleares en respuesta a los efectuados por India, su vecino y rival, unos dí­as antes.