Dos rehenes de las FARC, Clara Rojas y Consuelo González, fueron liberadas hoy en Colombia y se encuentran en buenas condiciones, anunció en Caracas el presidente venezolano Hugo Chávez.

La liberación se produjo en una operación humanitaria del gobierno venezolano y la Cruz Roja Internacional (CICR), llevada a cabo en las selvas del Guaviare, sureste de Colombia, donde estaban cautivas desde hacía 6 y 7 años respectivamente.
Chávez dijo que su ministro del Interior Ramón Rodríguez Chacín le llamó unos minutos antes del mediodía (diez de la mañana en Guatemala) para informarle de la liberación y que se comunicó con las dos mujeres por teléfono, en declaraciones a la prensa en el palacio presidencial.
«Audiblemente emocionado, nuestro ministro del Interior me dijo: en este momento estamos recibiendo a Clara y Consuelo de manos de un comando de las FARC», relató Chávez.
«Saludé al jefe de la patrulla de las FARC, saludé a Clara y a Consuelo, emocionadas», añadió.
«Están en plena libertad. Les dije a ambas: bienvenidas a la vida», refirió.
«Me dice el ministro Rodríguez Chacín que están en buenas condiciones e iniciando vuelo en nuestros helicópteros con la Cruz Roja desde aquel punto en las selvas del Guaviare directamente hasta tierras venezolanas», indicó Chávez.
El regreso a Venezuela tomará aproximadamente tres horas. Chávez dijo que sus familiares y él mismo están esperando la llegada de las dos mujeres.
Los familiares «están aquí, decidieron quedarse aquí y deben encontrarse hoy con Clara Rojas (44 años) y Consuelo González (57), Dios mediante, en Caracas. Eso es lo que está previsto, luego ellos decidirán», dijo el mandatario.
La madre de Clara Rojas, Clara González, y las hijas de Consuelo González, Patricia y María Fernanda Perdomo, se encuentran en Caracas a su espera desde el pasado 27 de diciembre.
Chávez confirmó que en la operación participó también el embajador de Cuba en Venezuela, Germán Sánchez Otero.
Dijo que la participación del embajador reconoce «los esfuerzos del gobierno cubano y del presidente (Fidel) Castro por la paz en Colombia».
El mandatario agradeció la colaboración del gobierno de Colombia en la operación.
La liberación de las dos mujeres fue confirmada en Bogotá por Barbara Hintermann, jefa de la delegación de la Cruz Roja Internacional en Colombia. «Tenemos la feliz noticia de que Clara Rojas y Consuelo González están en nuestras manos, estamos muy felices», indicó.
Las FARC anunciaron el pasado 18 de diciembre que liberarían a Clara Rojas, ex compañera de fórmula electoral de la candidata presidencial Ingrid Betancourt, también secuestrada, y a la ex legisladora Consuelo González, como un gesto de «desagravio» a Chávez, luego de que éste fue cesado en su papel de mediador por un canje humanitario en Colombia.
Venezuela organizó una misión para buscar a las rehenes en Colombia, bajo la égida de la Cruz Roja y con apoyo de siete países, que fue suspendida el 31 de diciembre.
Las FARC habían prometido entregar también al hijo de Clara Rojas y de un guerrillero, Emmanuel, nacido en cautiverio, pero no estaba en su poder sino en un albergue estatal en Bogotá, lo que fue denunciado por el presidente de Colombia, Alvaro Uribe, quien acusó al grupo insurgente de mentir.
Rojas fue secuestrada en febrero de 2002 junto a Betancourt, mientras González lo fue en 2001.
La liberación de dos rehenes de la guerrilla de las FARC hoy debe ser el anuncio de nuevas entregas, dijo Juan Carlos Lecompte, esposo de la colombo-francesa Ingrid Betancourt, quien dijo que ahora espera la libertad de su mujer, secuestrada desde 2002.
«Es una puerta que se está abriendo y creemos que podrán venir nuevas entregas de secuestrados, entre ellos esperamos que venga la liberación de Ingrid», señaló Lecompte en diálogo con periodistas en Bogotá.
«Es la primera vez que la guerrilla libera en forma unilateral a dos rehenes políticos, sin condiciones, y eso convierte al presidente (Hugo) Chávez en la persona idónea» para obtener nuevas liberaciones, agregó.
El publicista, que es el segundo esposo de Betancourt, resaltó la forma discreta como se cumplió la operación de entrega de Clara Rojas y de Consuelo González, en algún punto del selvático departamento de Guaviare (sureste).
«Ha sido una liberación con menos «bulla» (ruido), pero es muy importante porque demuestra que la guerrilla escucha a Chávez, ojalá el gobierno le dé nuevamente el aval para que consiga la liberación de otros secuestrados», añadió.
Rojas, que tuvo un hijo en cautiverio hallado a fines de año en un albergue en Bogotá por el gobierno, había sido secuestrada junto con Betancourt el 23 de febrero de 2002, cuando ambas realizaban campaña para las elecciones presidenciales en el sureño departamento de Caquetá.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) mantienen ahora en su poder a unos 40 rehenes, entre ellos Betancourt y tres estadounidenses, a los que proponen canjear por 500 rebeldes presos.
La liberación de dos rehenes de la guerrilla de las FARC hoy debe ser el anuncio de nuevas entregas, dijo Juan Carlos Lecompte, esposo de la colombo-francesa Ingrid Betancourt, quien dijo que ahora espera la libertad de su mujer, secuestrada desde 2002.
«Es una puerta que se está abriendo y creemos que podrán venir nuevas entregas de secuestrados, entre ellos esperamos que venga la liberación de Ingrid», señaló Lecompte en diálogo con periodistas en Bogotá.
«Es la primera vez que la guerrilla libera en forma unilateral a dos rehenes políticos, sin condiciones, y eso convierte al presidente (Hugo) Chávez en la persona idónea» para obtener nuevas liberaciones, agregó.
El publicista, que es el segundo esposo de Betancourt, resaltó la forma discreta como se cumplió la operación de entrega de Clara Rojas y de Consuelo González, en algún punto del selvático departamento de Guaviare (sureste).
«Ha sido una liberación con menos «bulla» (ruido), pero es muy importante porque demuestra que la guerrilla escucha a Chávez, ojalá el gobierno le dé nuevamente el aval para que consiga la liberación de otros secuestrados», añadió.
Rojas, que tuvo un hijo en cautiverio hallado a fines de año en un albergue en Bogotá por el gobierno, había sido secuestrada junto con Betancourt el 23 de febrero de 2002, cuando ambas realizaban campaña para las elecciones presidenciales en el sureño departamento de Caquetá.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) mantienen ahora en su poder a unos 40 rehenes, entre ellos Betancourt y tres estadounidenses, a los que proponen canjear por 500 rebeldes presos.