Una votación crucial esperada mañana en el parlamento para designar al próximo presidente de Líbano parecía hoy condenada al aplazamiento debido a las dificultades de la mayoría y la oposición para ponerse de acuerdo sobre un candidato de consenso.
El período fijado por la Constitución para esta elección comenzó el lunes por dos meses, hasta la expiración del mandato del presidente pro sirio Emile Lahoud, el 24 de noviembre.
El presidente del Parlamento, Nabih Berri, un dirigente de la oposición, convocó a los diputados en colegio electoral el martes en un contexto de gran tensión luego del asesinato, la semana pasada, de un diputado antisirio, el cuarto que muere en un atentado desde la muerte del ex primer ministro Rafic Hariri, a principios de 2005.
Dirigentes de los dos sectores reconocieron, después de semanas de dudas, que la sesión de este lunes no sería concluyente.
«No creo que de aquí a mañana (martes) haya algo nuevo que permita elegir a un presidente. Pero estoy seguro de que mañana se presentará una ocasión que no hay que desperdiciar de reanudar el diálogo aprovechando la presencia en la Cámara de todos los dirigentes y de su presidente», declaró el ministro de Telecomunicaciones, Marwan Hamadé, miembro de la mayoría antisiria.
Según un allegado de Berri, Ali Bazzi, diputado del movimiento chiita Amal, «seguramente habrá otra sesión después de Aid al Fitr», la fiesta que marca el fin del Ramadán. «Será el 16 o el 17 de octubre», declaró a la AFP.
Berri está tratando de encontrar un candidato de consenso con la mayoría. Advirtió que postergaría la sesión si no se lograba un quórum de los dos tercios de los diputados y que consideraría que la primera vuelta no había tenido lugar, lo que es rechazado por la mayoría.
«La mayoría no pasará al voto respetando el hecho de que en la primera vuelta son necesarios los dos tercios, pero de ninguna manera abandonará su derecho constitucional de votar por la mayoría absoluta a partir de la segunda vuelta, aunque no se haya concluido un acuerdo», dijo Hamadé.
Los diputados eligen al presidente por la mayoría de los dos tercios en la primera vuelta, y luego por la mayoría simple. La oposición, que se refiere a una tradición constante, interpreta esta regla constitucional como un quórum de los dos tercios, lo que le permitiría impedir la elección de un candidato.
«Es seguro que no habrá quórum. Hasta ahora, no hubo acuerdo político sobre nada», destacó Alain Aoun, de la Corriente Patriótica Libre dirigida por el general Michel Aoun, jefe de la oposición cristiana y candidato a la presidencia, que cuenta con 22 diputados.
El domingo, un alto dirigente del Hezbolá chiita, Mohammad Fneich, había advertido que los 14 diputados del partido no asistirían a la sesión sin un acuerdo previo sobre el futuro presidente.
La mayoría controla 68 de las 128 bancas del Parlamento y la oposición 58, a los cuales se agregan un independiente y un puesto vacante desde el asesinato del diputado de la mayoría Antoine Ghanem, el 19 de setiembre pasado.