Lí­bano por fin elegirá presidente


Una malla en Beirut está repleta de propaganda electoral del general Michel Sleiman, candidato a la presidencia de Lí­bano.

La actividad en el centro de Beirut se reanudó hoy tras 18 meses de crisis polí­tica, un dí­a después de que la mayorí­a libanesa antisiria y la oposición liderada por el Hezbolá alcanzaran un acuerdo en Doha que deberí­a permitir la elección de un nuevo presidente el domingo.


El acuerdo suscitó una ola de optimismo entre los libaneses, que se precipitaron al centro de la capital, paralizada desde hace 18 meses por la presencia de un campamento levantado por la oposición en señal de protesta contra el gobierno de Fuad Siniora, surgido de la mayorí­a parlamentaria antisiria.

«Lí­bano sale del estancamiento, Beirut vuelve a la vida», titulaba el diario As Safir, afí­n a la oposición. «El acuerdo de Doha abre la puerta a una nueva fase», señalaba por su parte el progubernamental Al Mustaqbal.

Ayer, los jefes de la mayorí­a y la oposición, reunidos bajo la égida de Qatar, concluyeron un acuerdo que permite a Lí­bano salir de una grave crisis que degeneró a principios de mayo en una ola de violencia intercomunitaria, la peor vivida en el paí­s desde el fin de la guerra civil (1975-1990).

Inmediatamente, la oposición, encabezada por el Hezbolá chiita, aliado de Siria e Irán, levantó sus tiendas de campaña, instaladas desde el 1 de diciembre de 2006 en el centro de la ciudad. Rápidamente, la vida regresó a este barrio que habí­a quedado reducido al estado de una ciudad fantasma.

Comercios y restaurantes volvieron a abrir sus puertas, mientras a pocos metros de allí­ continuaba desmontándose el campamento.

El ejército comenzó a retirar las alambradas que rodeaban la gran plaza de los Mártires y las que separaban el campamento del Palacio de Gobierno. El conjunto del barrio deberí­a abrirse a la circulación mañana.

El acuerdo de Doha permitirá al Parlamento reunirse finalmente el domingo para elegir al nuevo jefe de Estado. El jefe de la cámara, Nabih Berri, convocó a los diputados, precisó en un comunicado.

El paí­s se encuentra sin presidente -puesto que corresponde a un cristiano maronita- desde que a finales de noviembre de 2007 terminó el mandato del pro sirio Emile Lahoud.

Desde hace varios meses, las dos partes se habí­an puesto de acuerdo para designar al comandante en jefe del ejército, el general Michel Sleiman, figura de consenso que en diez años a la cabeza del ejército se ha mantenido al margen de luchas polí­ticas y religiosas.

Después debe formarse un nuevo gobierno, que dará a la oposición una minorí­a de bloqueo, con 11 de los 30 ministros. Posteriormente, el Parlamento deberá adoptar una nueva ley electoral, antes de los comicios generales de 2009.

Estas dos cuestiones enfrentaban a la mayorí­a, respaldada por los occidentales y Arabia Saudita, y a la oposición.