El secretario de Defensa de Estados Unidos, León Panetta, exhortó hoy a evitar conclusiones precipitadas sobre la veracidad de las versiones contra el máximo comandante estadounidense en Afganistán, el general John Allen.
El general Allen es investigado por lo que según autoridades del Pentágono podría ser una correspondencia «inapropiada» con una mujer de Florida involucrada en el escándalo sexual en torno al ahora ex jefe de la CIA, el también general David Petraeus.
En rueda de prensa en la ciudad australiana de Perth, Panetta intentó frenar las especulaciones sobre la naturaleza de los actos de Allen que han agregado una nueva dimensión al asunto de Petraeus.
«Nadie debe precipitarse a sacar conclusiones en este caso», advirtió Panetta en sus primeras declaraciones públicas sobre el asunto, cuando un periodista le preguntó sobre las posibles irregularidades de Allen. Panetta se abstuvo de describir los actos atribuidos al general Allen.
Panetta le reiteró su apoyo a Allen, quien ha estado al mando en Kabul desde julio de 2011. En ese tiempo sustituyó en el puesto a Petraeus, quien se retiró del Ejército para dirigir la CIA.
«Tiene por supuesto mi permanente confianza para dirigir a nuestra fuerzas y continuar la lucha», dijo Panetta.
El jefe del Pentágono se abstuvo de explicar la naturaleza de la correspondencia de Allen con Jill Kelley, una mujer de la vida social de Florida que está vinculada al escándalo que la semana pasada forzó la dimisión de Petraeus como director de la CIA.
DEGRADA A GENERAL
El secretario de Defensa, Leon Panetta, degradó al exjefe del Comando Militar de Estados Unidos para África que fue acusado de derrochar miles de dólares en viajes suntuosos y en otros gastos no autorizados, dijo ayer el Pentágono.
Panetta despojó al general William «Kip» Ward de una estrella, lo cual implica que éste se retirará ahora con el rango de teniente general de tres estrellas. Ward recibió además la orden de reembolsar al gobierno 82.000 dólares.
El secretario del Ejército, John McHugh, estuvo de acuerdo con la decisión de Panetta, dijo ayer en un comunicado el secretario de prensa George Little.
La medida fue anunciada días después de la renuncia del general del Ejército David Petraeus como director de la CIA debido a una relación extramarital. Sobre este escándalo, el general de la infantería de marina John Allen, máximo comandante estadounidense Afganistán, es investigado por tener una comunicación posiblemente impropia con una mujer vinculada al caso.
«El secretario Panetta insiste en que los altos mandos del Departamento de Defensa ejemplifican la excelencia profesional y la solidez de criterio», indicó Little.
«El secretario está comprometido a garantizar que cualquier irregularidad o falta de ética profesional por parte de los oficiales de alto rango será sancionada rápida y apropiadamente», apuntó.
Un vocero de Ward dijo el martes que para el general «el beneficio personal jamás lo ha motivado y ha cumplido cabalmente todas las misiones que le fueron asignadas, al tiempo que ha servido con distinción a su país así como a los hombres y mujeres bajo a su mando».
«Aunque el general Ward no es una persona perfecta siempre ha estado motivado por su fe en Dios y su creencia de que no hay honor más grande como patriota que dirigir a aquéllos que han elegido servir a nuestra nación en las fuerzas armadas», dijo en un comunicado el vocero Chris Garret.
Retirarse como general de tres estrellas redundará en que Ward cobrará 30.000 dólares menos al año de su paga de retiro. Con la sanción, Ward tendrá un ingreso anual de 208.802 dólares en lugar de los 236.650 que recibiría como general de cuatro estrellas.
El general del Ejército, Martin Dempsey, presidente del Estado Mayor Conjunto, había pedido a Panetta que permitiera a Ward retirarse con su rango de general de cuatro estrellas, según autoridades de Defensa.