Le apostarán al ISR


El Impuesto Sobre la Renta (ISR) es una de las alternativas a las que el nuevo gobierno le apostará para mejorar su recaudación y eliminar los impuestos temporales.

Elmer Telón
etelon@lahora.com.gt

Transparentar el gasto y aumentar la capacidad de recaudación serán los objetivos principales de la administración de ílvaro Colom, según el próximo ministro de Finanzas Públicas, Juan Alberto Fuentes Knight.

Queremos aumentar la transparencia e ir sustituyendo los mecanismos opacos, como lo son los fideicomisos y las transferencias por mecanismos de pago que permitan una mayor claridad en gasto, afirmó Fuentes. Por el lado de los ingresos, aunque aclaró que será un proyecto más largo, buscarán una mejor recaudación en donde el ISR será fundamental.

Según Fuentes, en el paí­s el ISR presenta problemas y defectos que lo vuelven un tributo débil; a eso se incluye que hay ciertas injusticias en la manera que está establecido en la actualidad; como tampoco genera grandes recursos, apunta.

En el tema de reforma fiscal, en el ISR puede encontrarse la ví­a para eliminar impuestos extraordinarios y temporales como el Impuesto Extraordinario y Temporal en Apoyo a los Acuerdos de Paz (IETAAP), llegando a una convergencia con distintos sectores, señala.

Cuidado en la reforma

Consultado al respecto, el analista Hugo Maúl, del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales, (Cien), refiere que, en efecto, el ISR necesita una reforma profunda, pero hay lí­mites, y que un solo impuesto no va a generar los recursos que se necesitan. En este punto el analista aclaró que dependiendo de las intenciones de reforma que se busquen podrí­a crear confrontación directa con el sector privado.

En su opinión refiere que deberí­an, además del ISR, considerar aumentar la tasa del Impuesto al Valor Agregado (IVA), gravamen de donde proviene la mayor fuente de recursos recaudados; no obstante en este punto también subraya que existirí­a un problema que podrí­a tornarse polí­tico, ya que esta medida traerí­a consigo el descontento popular, lo cual tomando en cuenta el soporte social de la Unidad Nacional de la Esperanza, quisieran evitarlo.

Maúl estima que hay que tener mucho cuidado en querer superar ví­a un impuesto las inequidades planteadas por la socialdemocracia y refiere que los tributos deben ser generales.

El ISR presenta problemas y defectos que lo vuelven un tributo débil; a eso se incluye que hay ciertas injusticias en la manera que está establecido en la actualidad y que tampoco genera grandes recursos.