El club romano, que ganó la Copa de Italia y cuya última victoria en esta competición databa de 2000, gana así su primer trofeo de la temporada, trasladado a la capital china para promocionar el futbol italiano dos semanas antes de que comience el Calcio.
El Inter, campeón de las cuatro últimas ligas italianas y defensor del título de Supercopa que ganó tres veces en los cuatro últimos años, partía como claro favorito en el encuentro disputado en el «Nido de Pájaro» de Pekín exactamente un año después de la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos.
Y con el recién llegado Samuel Eto»o y el argentino Diego Milito en ataque, el equipo de Milán dio bastante buena impresión. Aunque no ganara, demostró que no tiene motivos de preocupación antes de dar comienzo a la defensa de su «Scudetto».
Tras una primera mitad dominada claramente por el Inter pero bastante mediocre por ambas partes, los romanos marcaron dos goles seguidos de los que el Inter no se recuperó. El primero fue cuestión de suerte. Tras un tiro libre desviado, el balón aterrizó a los pies de Matuzalem, el disparo del brasileño fue rechazado por el portero del Inter Julio César pero le rebotó en la cara y marcó involuntariamente (63).
En cambio el segundo fue mérito del talento del capitán y delantero Tomasso Rocchi, autor de un globo perfecto que pasó por encima de Julio César (66).El Inter asedió la portería contraria en los últimos 25 minutos pero, a pesar de la frenética actividad del trío Eto»o-Milito-Mario Balotelli, los milaneses no lograron anotar más que un gol, obra del camerunés, que estrenó su marcador con el Inter con un potente disparo con la izquierda en el 78.